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¿Problemas Psiquiátricos? Testimonios de sanidad



¿Problemas Psiquiátricos? Testimonios de sanidad


Índice

1.- CUIDADOSO, HABIA HECHO ALGO, DEBIA ENMENDAR Y SERIA SANA. (Visito al Psiquiatra). 5

2.- ARREPENTIMIENTO GENUINO, ORAR, SACAR PODER DEMONIACO. (Estuvo en Pabellon Psiquiatrico) 5

3.- CONFESION DE AMBOS,  UN MAL CONTRA SU VOTO MATRIMONIAL. (Visito al Psiquiatra) 6

4.-  El vino y cambio la escena, hija de B. E. Rediger, 2 años en esa condicion, salio ese poder demoniaco. ( Visito al Psiquiatra) 7

5.- 10 AÑOS EN INSTITUCION MENTAL Y LA ORACION DE SU HNA FUE ESCUCHADA ( Estuvo en pabellon Psiquiatrico) 7

 

 

 

1.- CUIDADOSO, HABIA HECHO ALGO, DEBIA ENMENDAR Y SERIA SANA. (Visito al Psiquiatra).

 

 

Dios no bendecirá por encima del pecado. Ud.  tiene que arreglarlo primero

 

UNGIDA CINCUENTA VECES.. ALGO QUE ELLA ESTABA GUARDANDO EN SU ALMA….POR OCHO LARGOS AÑOS.. BUSCO A SU ESPOSO, ENMENDO… Y REGRESO.. ELLA ESTA SANA HOY.

 

28 ¿Ven? Uno tiene que ser cuidadoso, actuar lenta y cautelosamente, vigilar lo que el Espíritu Santo dice que se haga.

 

29 No hace mucho vino aquí a la casa una damita,  que me supongo se había orado tanto por ella,  que había sido ungida cincuenta veces.  Cómo es que había sucedido de todo.  Yo oré por ella allí.  Pero nos sentamos en el cuarto una mañana,  el Ángel del Señor se hizo presente,  y comenzó a hablarle y a decirle lo que ella había hecho,  y algo que ella había estado guardando en su alma;  ella lo había tenido allí por ocho largos años.  Ella no se lo contaba a nadie.  El psiquiatra no lo pudo sacar de ella.  Y ella casi se desmayó,  cayó en el piso y comenzó a llorar.  Y yo dije: "Vaya enmendar eso,  y Dios le sanará". Eso es correcto.  Ella fue, buscó a su esposo,  enmendó esa cosa, y regresó.  Ella está sana hoy.Cuántos aquí saben de quién estoy hablando?  Muchos de Uds., seguro.  Creo que si no me equivoco,  la mujer pudiera estar sentada aquí en este momento.  Fue una cosa muy vergonzosa,  pero Dios hizo la obra.

 

30 Ahora, vean, todo el orar,  todo el zapatear, todo el echar fuera espíritus malos,  ella estaba encubriendo su pecado muy profundo dentro de su corazón,  lo cual ella no quería decirle a nadie que ella lo había hecho,  pero el Espíritu Santo reveló el secreto de su corazón.  Ella fue y enmendó eso, y entonces estaba limpia.  Dios no bendecirá por encima del pecado. Ud.  tiene que arreglarlo primero. Eso es correcto.

 

Israel En La Patria - 53-0329

 

 

2.- ARREPENTIMIENTO GENUINO, ORAR, SACAR PODER DEMONIACO. (Estuvo en Pabellon Psiquiatrico)     

 

Joven criada en hogar cristiano, un joven la engaño con un ducle, una droga, ella comenzo a alcholizarse, sirvio en hogar catolico, luego cayo en la carcel 2 años, salio se unio alguna iglesia, pero cuando se encontro con su confeccion y sanidad, ese poder demoniaco salio, cambio su vida.

 

 

67 El otro día yo hablé con una mujer como esa. La tenían en un pabellón psiquiátrico. Yo fui a orar por ella. Ellos me dijeron: “Vaya allá atrás”. Estaban en camisas de fuerza. Eso es realmente lo que hubiera ocurrido anoche. Las visiones estaban presentándose seguidas, llamando a esas personas a salir de los catres y cosas; pero cuando la gloria del Señor cayó en ese edificio, yo ya ni siquiera podía oír. ¿Saben por qué envié a esos ministros allá? Yo quiero que esta audiencia sepa, y que estas personas sepan cuando yo me vaya de aquí, que ellos no tienen que mandar a buscarme para que yo ore por ellos. Yo quería que la gente supiera que estos siervos de Dios pueden poner sus manos sobre los enfermos. No es algo para una sola persona; nosotros somos un grupo de personas. Somos una familia de Dios.

68 Entrando a ese cuarto de emergencia, había allí una mujer joven, hermosa sentada allí, de grandes ojos cafés y cabello oscuro. Parecía como que ella pudiera haber sido una reina para el palacio de algún hombre. “¿Cómo está Ud.?” Ella dijo: “¿Cómo está Ud., hermano Branham?”

69 Yo miré alrededor, y allí estaban en camisas de fuerza, y gritando, y maldiciendo, y una mujer usando el orinal de cama y limpiando su cara en él, y... Discúlpenme por eso, después de haber comido su desayuno, pero simplemente era demencia. Y allí es donde su fe tiene que... cuando uno predica sanidad Divina. Yo dije: “Bueno, yo sencillamente no sé por dónde empezar primero”. Y La mujer joven dijo: “Yo quisiera que Ud. empezara primero conmigo, si a no....” Yo dije: “¿Ud. no es una paciente?”  Ella dijo: “Sí señor”. Yo dije: “Bueno, ¿cuál es el problema?”

70 Ella dijo: “Sr. Branham, yo fui criada en un hogar Cristiano. Yo fui criada para honrar a Dios”. Dijo. “Una vez yo salí con un muchacho. Mi madre y mi padre me aconsejaron que no saliera con un muchacho como ese”. Dijo: “Pero él era guapo; él tenía, Ud. sabe, cabello bonito”.

71 Y oh, por supuesto, eso—eso está bien. Seguro. Y yo no culpo a ninguna mujer que se arregle lo mejor, y todo, que sea limpia. Y damas, eso está bien. Pero lo que yo detesto es ver que alguien se desfigure, esas mujeres, que ni siquiera parecen un ser humano. ¿Ven? Yo... Pero mírense limpias; sean como una dama. Y hombres, no sean desaseados. Eso no es humildad; eso es suciedad. ¿Ven? Sean limpios, pero no traten de... Uds. saben. Es sólo... No traten de hacer cosas como esas. Simplemente sean un hermano común, ¿ven Uds.?, y sólo—sólo sean Uds. mismos. Yo detesto ver a alguien que trata de fingir algo que realmente no es.

72 Discúlpenme por salirme del tema por un momento. Yo estaba en Florida, y alguien dijo... Yo estaba allá para ayudar a ese predicadorcito, a David, el pequeño David, hace años. Y él se encontraba en una situación difícil allá, y fui a ayudarlo. Así que teníamos... El Señor nos había dado una multitud grande allá; y había tanta gente, que no la podía visitar a toda. Así que uno de ellos dijo: “La duquesa quiere verle”. Yo dije: “La ¿quién? Nunca he oído tal nombre”. Dijo: “La duquesa”. Yo dije: “Bueno, ¿qué es eso?” Dijo: “Es la mujer que es dueña de toda esta propiedad aquí. Ella nos permitió poner esta carpa aquí”. Yo dije: “Bueno, mire también a los cientos de personas enfermas allí que están tratando de verme, para orar por ellos”. Yo dije: “¿Está ella enferma?” Dijo: “No, ella sólo quiere conversar un rato con Ud.” “Oh”, yo dije: “Si es que tengo algo de tiempo, permítanme utilizarlo con esa gente allá, que verdaderamente lo necesita”.

73 Bueno, ellos la tenían atrás, al lado de los escalones de la carpa, por donde yo salía. Y yo—yo—yo espero no estar diciendo nada malo: era una mujer muy robusta parada allí, con suficientes joyas en las manos como para—para patrocinar a un misionero diez veces por todo el mundo, parada allí. Y ella tenía un par de lentes, lentes conectados a una vara, y los sostenía así de lejos.

Miren, Uds. saben, y yo sé, que uno no va a poder mirar a través de algún par de lentes sostenidos lejos de esa manera, para ver algo. Pero, ¿qué era? Desplegando ostentación. ¿Ven? Y ella miró a través de allí, ella dijo: “¿Eses—es Ud. el Dr. Branham?” Yo dije: “No señora”. Dije: “Yo soy el hermano Branham”. Ella extendió su mano allá muy en alto, de esa manera, y dijo: “Estoy encantada de conocerlo”.

74 Yo estiré y agarré esa manota gorda, y dije: “¡Bájela aquí para así reconocerla cuando la vea otra vez”, ¿ven?, de esa manera. Así que yo—yo... ¿Ven? Miren, ¿qué era? Ella estaba tratando de ser algo que no era. ¿Qué son Uds. de todas maneras? Son seis pies de tierra, y eso es todo. Sólo un nombrecito de Duquesa, o—o de Doctor, o–o Ph.D., o LL.D., eso no tiene nada que ver con Uds.; Uds. son una criatura de tiempo en la tierra. ¿Ven?

75Ahora bien, aquella jovencita, yo le dije a ella: “¿Qué sucedió?” Ella dijo: “Bueno, un muchacho... ese muchacho fumaba”, y dijo, “él trató de hacer que yo fumara, y yo no lo hacía”. Y dijo: “Una noche él me dio un pedazo de dulce, que había sido preparado, llamado Spanish Fly, Uds. veterinarios o doctores saben lo que eso significa. Ella entonces dijo: “Él me engaño”. Dijo: “Entonces yo—yo me comí ese dulce, pensando que estaba bien”. Ella dijo: “Yo no supe lo que sucedió hasta el día siguiente, y mi moral como jovencita estaba arruinada”.

Y ella dijo: “Entonces pensé: ‘¿Qué importa?’ Y empecé a beber”.

76 Ella dijo: “Me uní a una iglesia; hice todo lo que sabía hacer”. Y dijo: “Finalmente serví un tiempo en el ‘Hogar del buen Pastor’, en la institución católica. Y me uní a la iglesia Católica, pensando que eso me ayudaría; no me ayudó. Cuando salí, seguí haciendo la mismo”.

Dijo: “Yo era una mujer de la calle, una prostituta”.

 

Dijo: “Yo bebía; era una alcohólica”. Y dijo: “Entonces cuando dejé eso”, dijo, “ellos me arrestaron otra vez. Yo serví dos años en la cárcel de mujeres”.

Y dijo: “Cuando salí de allí, me uní a otra iglesia”, dijo, “y no me hizo nada de bien”.

Y ella dijo: “Y oí acerca de sus reuniones. Yo pensé de venir acá para ver si Ud. me podía ayudar”.

Y yo la miré: era una mujer hermosa. Pensé: “¿Qué…? ¿No sería ella una reina para algún evangelista cansado, llegando del campo, agotado, una dulce esposita abrazándolo, diciendo: ‘Cariño, yo sé que estás cansado?’”.

 

77 Uds. no saben lo que eso le hace a uno. ¿Verdad? Cuando los tiempos están yendo... No hay nadie que pueda tomar el lugar del toque de una dulce y verdadera esposa. Correcto. Si Dios le pudiera haber dado a un hombre algo mejor, Él lo hubiera hecho.

 

78 Yo pensé: “Qué esposita tan adorable pudiera ser ella”.

 

Dije: “Quiero preguntarle algo. ¿Nunca en su vida ha pensado que a Ud. le gustaría tener un esposo, y tener bebitos, y ser como....?”

Ella dijo: “Claro que sí, Sr. Branham”. Dijo: “Ese sería el deseo de mi corazón”.

Bueno, una mujer no puede pensar eso y estar muy fuera de línea, Uds. saben.

Y ella dijo: “Pero, ¿quién se casaría conmigo?” Dijo: “Yo—yo—yo soy... Ud. sólo... Yo—yo ni siquiera hablaría delante de un ministro de las cosas sucias y bajas que he hecho”. Y sin embargo era una mujer joven de quizás veinte… Y yo dije: “Bueno, ¿podemos orar?” Y ella dijo: “Sí”. Me arrodillé y dije: “Yo quiero que Ud. ore, y le pida a Dios que la perdone por esas cosas”. Y ella dijo: “Yo he hecho eso tantas veces. No funciona”. Yo dije: “Bueno, inténtelo otra vez”.

79 Ella se arrodilló y oró. Luego se levantó y dijo: “Mire, hermano Branham”, ella dijo, “yo estoy volteando una nueva página esta noche”. Yo dije: “Sí. Y la volteará otra vez mañana”. ¿Ven? Yo dije: “Eso no funcionará”. Y ella dijo... Yo dije: “Quiero preguntarle algo. Ud. no desea hacer esas cosas, ¿verdad que no?”

Y ella dijo: “No, no las quiero hacer”. Y yo dije: “Esto pudiera parecer muy chapado a la antigua”, dije yo, “pero Ud. pudiera unirse a toda iglesia, a toda metodista, bautista, católica, y a todas, y Ud. tendrá... será la misma cosa”. Yo dije: “¡Es un demonio!”

80 Esos grandes ojos brillantes me miraron, y ella dijo: “Sr. Branham, yo siempre he creído eso”. Dijo: “Algo me impulsaba a hacer las cosas que no quiero hacer”. Yo dije: “Ese es un demonio, un poder demoníaco”. Y ella dijo: “Yo siempre lo he creído”. Así que yo dije: “Ore Ud. otra vez”.

81 Ella se arrodilló y oró. Ella me miró otra vez. Yo oré por ella y puse las manos sobre ella. Y entonces ella se quedó allí un ratito. Me miró otra vez y dijo: “¿Cree Ud. que se terminó?” Yo dije: “Sólo siga orando”.

82 Bueno, ella oró un rato más. Yo estaba tomando bastante tiempo con ella, hasta que terminé el caso.

83 Después de un rato, ella hizo contacto. Cuando lo hizo, ella se levantó, y esos ojos habían cambiado. Ella dijo: “¡Algo ha sucedido!”

 

Yo dije: “¡Ahora se terminó!

Ud. no tiene que unirse a nada ahora, hermana”. Ella está casada y tiene hijos; no volvió a beber más.

Desde ese entonces, El 15.04.1961

 

 

 

3.- CONFESION DE AMBOS,  UN MAL CONTRA SU VOTO MATRIMONIAL. (Visito al Psiquiatra)

 

Una maestra de escuela dominical, se involucro con un hombre de cabello rubio, hizo mal contra su voto matrimonial. Su esposo igualmente tenia que confesarle a ella lo mismo.

 

 

90 No hace mucho tiempo tuve allá arriba a una mujer que tenía eso desde la Primera Guerra Mundial. Y ella dijo: “Oh, Hermano Branham”. Ella había gastado centenares de dólares en psiquiatras y todo. Yo estaba sentado allí observándola en ese cuarto. Meda la llevó allí. Ella estaba sentada allí retorciendo un pañuelo entre sus manos de esta manera, dijo: “Siento que el mundo va a reventar, y yo...”, así de esa manera. Yo continué sentado allí. Yo dije: “Ahora, hay algo acerca...¿Hay algo en alguna parte de su vida?” “No, yo soy una maestra de escuela dominical”. Yo dije: “Muy bien”. Me senté allí por un momentito y observé. Yo dije: “Yo veo un pequeño automóvil verde, y Ud. está con un hombre de cabello rubio, y un tren casi golpea el automóvil”. ...?...Ella dijo: “¡No le cuente eso a nadie!” Yo dije: “Su esposo estaba en el ejército en ese tiempo”. Ella empezó a llorar, se levantó: “No le diga eso a nadie”. ¿Ven? Eso estaba allí en lo profundo de su subconsciente. Ella dijo: “Yo le he confesado eso a Dios hace mucho tiempo”.

91 Yo dije: “Pero espere un momento. Ud. no ha hecho un mal en contra de Dios. Ud. hizo un mal en contra de su voto matrimonial. Ud. tiene que ir con su esposo y enmendar eso primero”. Ella dijo: “El me dejará”. Yo dije: “Dios la ha dejado de todas maneras. Así que ahora, ¿cuál quiere que la deje?” Yo dije: “Vaya a él”. Y ella dijo: “Oh, yo--yo...El haría esto, y yo tengo dos hijos”.

Yo dije: “Pues, eso es todo lo que puedo decirle. Los psiquiatras nunca habían sacado eso de Ud., pero el Espíritu Santo lo ha revelado; y yo nunca la he visto a Ud. en mi vida”. Ella dijo: “¡Eso es exactamente correcto!” Dijo: “Pues, yo--yo no puedo decirle”.

Yo dije: “Pues, yo...Estoy contento de haberla conocido”. Me fui al otro cuarto, y ella regresó otra vez allí. Meda dijo: “Quiere que vayas otra vez allá”. Fui allá; y dije: “¿Qué es lo que quiere?” Y ella dijo: “Hermano Branham, ¡yo no puedo decirle eso a mi esposo!”

Yo dije: “Su esposo es un hombre de cabello negro”. “¡Sí!” Yo dije: “El tiene que confesarle la misma cosa a Ud.” Ella dijo: “¡Oh, no mi esposo!” Yo dije: “Vale más que Ud. vaya por él y regrese aquí”.

Yo dije: “¿Conoce Ud. a cierta mujer, que usa un vestido rosado, que trabaja en la oficina de una cierta clase de compañía de automóviles?” Ella dijo: “¡Seguro!”

Yo dije: “¿No la llaman a ella por un cierto nombre?” “¡Sí!”

Yo dije: “Hace dos semanas ellos estaban sentados bajo un árbol de haya con un...sentados en un pequeño automóvil Chevrolet café con placas número tal y tal, y estaban en el mismo acto”. Ella dijo: “¡No mi esposo!”

Yo dije: “Muy bien, vaya Ud. y traígalo aquí”. Ella se fue. En unos cuantos minutos, ahí venían de regreso. El dijo: “¡Es la verdad!” Yo dije--yo dije: “¿Ve Ud.? ¡Ahora vayan a decírselo a Dios!”

92 Pero primero, cuando Ud. viene al altar y recuerda que hay algo, vaya primero y enmiéndelo. Y mientras esta otra persona aquí sea culpable de no haberle dicho a su esposa...Esta esposa aclaró su situación. Ahora, eso es asunto de ella y de su esposo. Pero este otro hombre y su esposa tienen que aclarar las cosas. Y Ud. no puede...No importa lo que Ud. haga, lo perseguirá mientras Ud. viva hasta que lo aclare. Solamente hay una manera de hacerlo: Confiéselo. Si eso le quita la piel de Ud., hágalo de todas maneras. Diga la verdad, entonces Ud. lo hizo bien. ¡Amén!

Preguntas y Respuestas #2, 23.08.1964

 

4.-  El vino y cambio la escena, hija de B. E. Rediger, 2 años en esa condicion, salio ese poder demoniaco. ( Visito al Psiquiatra)

 

Ella siempre tuvo un lugar en mi corazón como una verdadera dama

 

repente, el Espíritu Santo descendió, el Ángel de Dios se acercó

Yo dije: “Satanás, sal de esa muchacha, en el Nombre del Señor Jesús”. Ella volvió a su sano juicio, se fue a casa normal.

 

39 “Sólo Creed,” y yo pienso de ese epiléptico que fue llevado a Jesús. Él dijo: “Yo puedo, si tú puedes creer, porque todas las cosas son posibles”. Eso es... Lo toqué. Ha sido nuestra canción lema de campaña todo el tiempo. Una noche allí en Fort Wayne, estaba allí, en el estudio del Hermano Rediger. ¿Cuántos han oído hablar de B. E. Rediger, el Tabernáculo del Evangelio de Fort Wayne? Sabían Uds....? ... Romaine entonces, ¿verdad? Romaine, ahora ella se va casar este mes. Ella había estado...? ... psiquiatra... ¿Comenzó...? ... Una de ellas: su hermana murió de la misma manera.

 

40 Fui a casa un día y ellos... Varios cientos de personas reunidos afuera y apenas pude entrar. Cuando me estaban sacando, mi hermano o alguien dijo: “Bueno ¿No va a venir aquí atrás a su depósito de carbón? La señora Rediger está en su depósito de carbón”. Yo dije: “¿Qué Rediger? ¿B. E. de Fort Wayne?” Dijo: “Sí”. Él ha estado muerto por años. Pues, no muerto, que partió a la gloria. Fue un guerrero de la fe. Yo creo que él estaba presionando, y Dios tuvo que sacarlo de la escena. Él llegó a su tiempo aquí. Ha partido con Dios. “¿Y entonces qué pasó?” Yo dije: “¿La hija de B. E. Rediger? Dijo: “Sí, pero ella ha estado en esta condición por casi de dos años”. Y fui allí atrás. Nunca sabrán cómo me sentí cuando vi a la Sra. Rediger. Ella siempre tuvo un lugar en mi corazón como una verdadera dama. Y la Sra. Rediger, sentada en mi cobertizo de carbón en la iglesia con su hija sentada allí, desnuda. La unción me había dejado. Pero parado allí pensando en el Hermano Rediger, en unos momentos, Eso vino. Ella sólo se sentó allí con su cabeza inclinada y espuma por la boca: una hermosa y joven dama. Y de repente, el Espíritu Santo descendió, el Ángel de Dios se acercó. Yo dije: “Satanás, sal de esa muchacha, en el Nombre del Señor Jesús”. Ella volvió a su sano juicio, se fue a casa normal. Ella está allí ahora. Entonces se hizo cargo de todos los negocios este verano en el Tabernáculo y todo. Ella se casa este mes.

50-0823  Testimonio

 

5.- 10 AÑOS EN INSTITUCION MENTAL Y LA ORACION DE SU HNA FUE ESCUCHADA ( Estuvo en pabellon Psiquiatrico)

 

 

Son las oraciones de ustedes

Y por medio de una visión, y al siguiente día esa mujer fue dada de alta


 

88 Ustedes. son adorables. Gracias. Y yo sé que solo el Cielo revelará… Ahora, recuerden, no fue del todo mis oraciones. Son las oraciones de ustedes. Hay una dama sentada allí, justo allí, que tiene deficiencia mental. Yo en verdad creo que esa mujer se va a poner bien.

Yo vi que salió una mujer de una institución mental, llevaba como diez años allí (una mujer de color) el otro día. Estaba en la línea de oración —su hermana— y se oró por ella. Y por medio de una visión, y al siguiente día esa mujer fue dada de alta del hospital y enviada a casa, como una mujer normal. Ella simplemente volvió en sí. ¡Oh, fue maravilloso!

57-0809  Bartimeo El Ciego

 



 

 

 


 

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Claudio arrau con algarrobos, esquina, Alerce Norte, Puerto Montt, Chile
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