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¿Vacunas Hoy?


EL MENSAJERO SUFRIO LA GRIPE ASIATICA

El fue al africa a Predicar cuando estaba en este viaje, es contagiado por una epidemia, En el mensaje: "Señores quisiéramos ver a Jesús", el Hno. William Branham, nos relata que fue contagiado de la Gripe Asiática, en la Pandemia de 1957.

 

4Y ahora, para estar aquí con mi buen amigo, el hermano Hudson y el hermano Joseph Boze. Y esta debía ser mi vacación. Este otoño comencé una vacación; a mí me gusta mucho cazar, así que me fui al oeste para ir de cacería. El grupo con el que fui, incluyéndome a mí mismo, todos nos enfermamos con esta gripe asiática aquí. Ni siquiera sacamos nuestros rifles de los estuches, y regresamos a casa. Señor, Quisiéramos Ver A Jesús Newark, New Jersey, EE. UU. 57-1211.

 

Su esposa muere por la epidemia de tuberculosis, en inundaciones.

 

 

EL MENSAJERO HACE ALUSION AL USO DE MASCARILLAS:

 

213 Ahora, algunos de ellos dijeron: “Bueno, ahora, si la plaga cae simplemente nos iremos al hospital. Si la plaga–si la plaga llegase a caer, ¿saben lo que haremos? Traeremos al Dr. Jones. El sabrá cómo hacerse cargo de eso”. ¡No funcionó! Sin embargo ellos eran inteligentes. “Bueno, si la plaga cae, simplemente nos meteremos debajo de la tierra, en una cueva, y cerraremos la puerta”. Eso no hará ni una pizca de bien. “Nos quedaremos dentro de la casa, y nos pondremos una máscara en la cara, y–y le pondremos un poco de desinfectante en ello”. ¡No hizo ni una pizca de bien!.

Aceptando La Manera Provista de Dios en el Tiempo del Fin. 15/01/1963. Pag. Nº 30 Par.Nº 213

 

 

EL MENSAJERO TUVO QUE TOMAR UNA INYECCION PARA LA FIEBRE AMARILLA ANTES DE SUBIR AL AVION:

 

15 Aquí, hace unos cuantos años, yo iba rumbo a Suráfrica. Y tuve que quedarme dos o tres días en Nueva York, porque yo pensé que podía pasar sin recibir la inyección de la fiebre amarilla, pero ellos sencillamente no me permitían abordar el avión. Y yo tuve que recibir la inyección, y esperar unos cuantos días, y yo tuve una reunión. Y había un ministro, el Hermano Byrd, un notable y sobresaliente ministro del Evangelio Completo de Nueva York, quien es... fue un capellán en la última guerra. Y ellos tienen misiones allá en el “Bowery” [distrito alrededor de esta calle de la parte baja de Manhattan, Nueva York, donde viven personas sin hogar y hay tabernas, etc.–Trad.]. Y él me dijo: “Hermano Branham, ¿le gustaría a Ud. ir conmigo mañana allá al ‘Bowery’?” Eso es lo que nosotros... igual que el “skid row” en Chicago [sección de una ciudad frecuentada por vagabundos, etc.–Trad.]. Y yo dije: “Hermano Byrd, yo estaría contento de ir con Ud. al ‘Bowery’”. Y fuimos allá, y me dolió mi corazón cuando yo vi hombres acostados en las calles que estaban en una condición tan terrible, acostados reclinados contra un automóvil, y su ropa toda sucia desde la cintura para bajo, y–y ni aun sabiendo lo que ellos estaban haciendo. Y algunos acostados allí en los callejones y uno atravesado sobre el otro; sencillamente en el fin del camino. Entramos a una misión, la cual patrocinaba la iglesia. Y el pastor, después de conocerlo, él dijo: “Hemos sacado ciento ochenta cadáveres de este edificio en un año, de esos alcohólicos que entraron a esta misión, y murieron aquí mientras el servicio se estaba llevando a cabo, o durante la noche; ciento ochenta. Y luego, salí a la calle, y yo pensé: “¿No hay algo que se pueda hacer al respecto?” Y mientras caminábamos, yo dije: “Hermano Byrd, me supongo que todos estos hombres aquí fueron criados en los barrios bajos y nunca tuvieron una oportunidad”. “Oh”, él dijo: “Ud. se sorprendería, Hermano Branham. Debería Ud. hablarles a algunos de ellos”. Y yo dije: “Me gustaría eso”. El dijo: “Si podemos encontrar uno que no esté muy bebido, para que podamos hablarle a él, me gustaría que Ud. hable”. Yo dije: “Muy bien”.

Desde Ese Entonces. 2 De Marzo De 1960

39 De esa manera empieza. Hace algún tiempo en Nueva York, el Dr. Berg... El es un pastor ahora en el tabernáculo de la Hermana Brown, el Tabernáculo Betania, en la ciudad de Nueva York, en uno de los antiguos establecimientos Pentecostales, uno de los más antiguos en el mundo. Me imagino que nuestros hermanos lo conocen bien. Y allí... Mientras yo estuve allí, conocí a Sofía, la mujer que lavaba, la mujer suiza que iba y trabajaba en el bowery [distrito alrededor de esta calle de la parte baja de Manhattan, Nueva York, donde viven personas sin hogar, y hay tabernas, casas de prostitución, etc., etc.–Trad.]. con ella. Yo tuve que esperar allí dos días para recibir una inyección de fiebre amarilla; yo pensé que entraría a Africa sin aplicármela, pero ellos ni siquiera me permitirían pasar o entrar en el avión. Y tuve que esperar dos días para ir al arsenal de puerto para recibir una inyección de fiebre amarilla. 

Desde Ese Entonces .16 de Julio de 1960

 

EL MENSAJERO DICE QUE LA SANIDAD VIENE DE DIOS POR MEDIO DE LA MEDICINA Y DA GRACIAS POR LAS VACUNAS

 

10  Y yo creo que toda sanidad viene de Dios. Yo no condeno a los doctores. Pienso que los doctores nos son enviados por Dios; los hospitales, y las clínicas. ¿Acaso yo los condeno? Constantemente yo oro por ellos que Dios les dé conocimiento para ayudar a la pobre humanidad doliente. Y estoy muy agradecido con Dios por todo lo que Él ha hecho, por la penicilina, por la vacuna de Salk, por cada cosa que Él ha hecho, y oro que llegue pronto la hora cuando ellos encuentren algo que frene el cáncer y las otras enfermedades. Si alguna vez llega, tendrá que venir únicamente a través de Dios. Yo creo que si nosotros los Cristianos pasáramos tanto tiempo orando por eso, estaríamos mejor, para toda la raza humana.

"Expectaciones... "  57-0711

 

45 Uds. saben, hubo un tiempo cuando no había ninguna toxina en la tierra para la viruela. Muchos murieron de la viruela, porque no había una toxina. La difteria, no había toxina para ella. Pero ahora, Uds. pueden ser inoculados de eso. Cuando surge una epidemia en la ciudad, rápidamente Uds. van y reciben una vacuna para la viruela, o una inyección para la difteria. Ellos tienen la toxina. Yo estoy agradecido por eso. Yo estoy contento por eso. Yo estoy contento que la tenemos. Y la vacuna Salk para los niñitos, yo le doy gracias al Señor por eso. Le pido que El nos dé más y más. Yo creo que si sólo nos acercamos a Dios, hay cosas aquí para nosotros. Nosotros fuimos hechos de la tierra, Uds. saben. Si tan sólo nos acercamos a El, y oramos a El, y dejamos nuestras maldades y cosas, todas estas cosas serían encontradas. Correcto. Pero para Uds. que creen, El tiene un remedio más allá que eso. Seguro que El lo tiene. Miren, todo está hecho y listo para Uds. 46 Hubo un tiempo cuando la toxina, no había ninguna, y mucha gente moría por las enfermedades. Pero ahora Uds. pueden ser inoculados. Hubo un tiempo cuando el Bálsamo de Dios no era perfecto, porque era sacado de las venas de los animales, y únicamente cubría el pecado, no lo divorciaba. Pero no hay excusa ahora. Dios un día hizo una Toxina.

50 El dijo: “Ahora, si todos Uds. quieren ser inoculados, vayan allá y esperen en la ciudad de Jerusalén. Y enviaré el Suero de nuevo del Cuartel general”. ¡Oh, yo estoy tan contento! ¡Oh, esa gran Inoculación! ¿Qué daría Ud. por Ella si estuviera en la oficina de un doctor esta noche? Si Ud. fuera y dijera: “Doctor: deme esa inyección, y después que yo viva una vida común y corriente, y muera, y todo eso, entonces cuando menos piense, una mañana voy a resucitar a una nueva vida, y nunca moriré con esa inyección. ¡Deme la inyección, doctor!” ¿No valdría algo de dinero? Pero es gratuita esta noche. Ud. no la tiene que comprar. Ya ha sido pagada. ¡Hay Bálsamo en Galaad! Perdónenme. Me pongo fuera de sí cuando pienso tocante a eso.

¿Por Qué? 26 de Noviembre de 1960

 

EL MENSAJERO DICE QUE SON NESECARIAS LAS INYECCIONES, DAR LO DE CESAR A CESAR

 

25 Ahora, para hallar este texto, estaba muy cansado; mi brazo me dolía mucho por causa de las inyecciones que la enfermera me había aplicado. Como Uds. saben, mi hijo y yo, estamos alistándonos para viajar a ultramar dentro de pocos días, y nos requieren que tengamos estas inyecciones contra el cólera, fiebre amarilla y otras enfermedades. Yo estaba un poco abatido. Estas inyecciones me tenían un poco enfermo, y es que César requiere que uno tenga estas inyecciones antes de salir de aquí a otras naciones. El dijo: "Dad lo que es de César a César; y lo que es de Dios, a Dios". Mientras estaba allí sentado, pensaba en qué diría a esta congregación que me estaba esperando en esta mañana (por lo cual estoy muy agradecido), siendo que son hombres y mujeres que darían sus vidas por lo que uno les dice. ¿Cómo lo debo hacer? ¿Qué debo tomar como texto?

 

Ya Salido El Sol 18 de Abril de 1965

 

LA TOXINA O VACUNA NO TIENE SIEMPRE EL MISMO EFECTO PUEDE MATAR O AYUDAR PERO DIOS SI ES CORRECTO.

 

37 Ahora nos damos cuenta que estas “toxinas” algunas veces–algunas veces ellos no–ellos no las hacen exactamente bien. Uds. saben, a Uds. les pueden algunas veces administrar, como la penicilina. A Uds. les pueden administrar penicilina, ponérsela en su brazo, y–y algunas veces les ayudará; la siguiente vez los pudiera matar. No–no surte el mismo efecto en toda la gente. Sencillamente no surte efecto. Es un... ayudará a algunos, y matará a otros.Yo estaba leyendo no hace mucho que hubo una–una enfermera que se le había estado administrando penicilina por años. Le dieron una inyección, y murió como unos quince minutos después. La penicilina la mató. Y fue una dosis de medicina la que mató a mi padre. Así que Uds. tienen que vigilar tocante a eso, cuando tomen la medicina del doctor. Y sus “toxinas” todavía no son perfectas.

38 Pero, ¿saben Uds. cómo descubren eso? Ellos van... el químico va y consigue y pone un montón de cosas juntas, y hace un montón de “hierbas” y demás, y venenos, y los mezcla todos, y los prueba en cosas diferentes. Y luego, cuando menos piensan, cuando ellos piensan que ya lo tienen más o menos bien probado, ¿saben Uds. lo que ellos hacen con eso? Lo toman, y se lo aplican a un conejillo de indias, e inyectan al conejillo de indias con esa aguja llena de toxina. Y si vive, bueno, entonces ellos se la dan a Uds., y ven cuán bien Uds. la toleran o no. Uds. saben, no toda la gente reacciona como los conejillos de indias. Alguna gente no reacciona como el conejillo de indias, así que quizás mata a uno y ayuda al otro. Así que es un riesgo que se toma. Pero yo diré una cosa: no hay riesgo al tomar la “toxina” de Dios. Uds. no se tienen que preocupar tocante a eso, la “toxina” para el pecado, porque es una doble cura. Ayuda a todos.

39 Y yo diré que hoy... Ellos dicen: “El asesino número uno es la enfermedad del corazón”. Yo no creo que el asesino número uno es la enfermedad del corazón. Yo creo que el asesino número uno es la enfermedad del pecado. Ese es el asesino: esa incredulidad. Eso es lo que mata a la gente. Nosotros tenemos los mejores doctores que jamás hemos tenido, la mejor medicina que jamás hemos tenido (seguro que sí), los mejores hospitales que jamás hemos tenido, las mejores medicinas con las cuales practicar que jamás hemos tenido, y tenemos más enfermedades que jamás hemos tenido, debido a que tenemos más incredulidad que jamás hemos tenido. Eso es exactamente la verdad. Así que, no es... El asesino número uno, no es el problema del corazón; es el problema del pecado, el que es el asesino número uno.

¿Por Qué? 26 de Noviembre de 1960



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Claudio arrau con algarrobos, esquina, Alerce Norte, Puerto Montt, Chile
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