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Testimonios sanidades en campaña Sudafrica


TESTIMONIOS Y EXITO DE LAS CONGREGACIONES EN AFRICA

"Tributar a Jehová la gloria debida a Su Nombre..." 1° Crónicas 16:29
 
Este capítulo contiene como cien de los primeros testimonios que vinieron directamente al Hno. Branham y a mi mismo. Entendemos que la gran mayoría de ellas fueron enviados al presidente local y el tiempo no nos permitió obtenerlas. Yo no he dado todos los nombres después del testimonio porque no quiero tomar el tiempo para obtener permiso para usar todos esos nombres. De todas formas estos testimonios están en orden y su nombre completo y dirección pueden ser obtenidas. La mayoría de los testimonios han sido condensados para darle los hechos más importantes.

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La sanidad de un maestro de reumatismo y artritis y venas varicosas
Como tres años y medio yo tuve que discontinuar mi trabajo de enseñanza porque yo estaba sufriendo tanto con artritis reumática y venas varicosas. Mi problema comenzó a los once años. Y nada parecía ayudarme mucho. En Octubre seis yo fui al parque Maranatha y estuve allí por tres horas. Tuve dificultades para entrar porque el salón estaba lleno. Y finalmente fui admitido a entrar y permanecí pegado a la pared al lado derecho.
El Hno. Branham apenas había llegado del aeropuerto y uno podía ver que El estaba muy cansado después del vuelo desde los Estados Unidos. El sugirió una oración masiva para todos los afligidos. El les pidió a todos que pusieran las manos unos sobre el otro. Entonces El apuntó hacia el otro lado del salón donde yo estaba parada y dijo que había una mujer que tenía artritis. Yo era la única mujer parada en contra de la pared. Ahora, no había uno en esa basta multitud que supiera que yo tuviera artritis sino la Hna. Quinn y ella no sabía que yo estaba allí. Pero ella y muchos otros habían oído al Hno. Branham decir: "Hay una mujer con artritis". ¡Gloria aleluya!. Desde entonces yo me sentí mucho mejor. Yo fui a los siguientes servicios y vi muchas sanidades incluyendo otro caso de artritis peor que el mío. Ella vino en una ambulancia y después de que se oró por ella pudo levantarse y caminar. También estaba el caso de a niña que tenía la espalda rota y se levantó. Cuando se le fue dicho por el Hno. Branham, y etuvo perfectamente bien. Dios bendiga al Hno. Branham y a todos esos que están conectados con los servicios quienes hicieron todas las sanidades posibles incluyendo la mía.

E.S.
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Enfermedad en la Espina Dorsal haciéndose normal mientras daba gracias a Dios por lo que El había hecho por otros

Después de una larga enfermedad de dieciocho meses, yo fui dejada con una enfermedad de la espina y no podía caminar sin la ayuda de un bastón. Algunos días el dolor era aguantable, otros días no, ningunas palabras pueden explicar como al tratar de caminar mi espina dorsal podría partirse, dislocarse con intenso dolor. También sufría de las venas por veinticinco años, coágulos congelados en la corriente sanguínea. Los últimos cuatro años fui forzada a vendar mis piernas porque no podía estar parada sobre ellas.

El 7 de Octubre de 1951, mi Hermana, la señora Scott me llevó a los servicios de William Branham en el Parque Maranatha donde yo vi cincuenta y seis casos de sanidad divina de diferentes enfermedades. Una manifestación maravillosa del poder de Dios en la liberación de la pobre gente sufriente. Yo estaba tan llena de gozo al verlos ser liberados que yo lloré y lloré de gozo. Después del servicio yo estaba sentada en el carro meditando en las maravillas que había visto. Y olvidé todo acerca de mi misma mientras estaba alabando a Dios por lo que El había hecho a otros y que yo vi. Repentinamente yo sentí el poder de Dios demostrándose sobre mi espinazo. Yo fui jalada por el poder de Dios parándome sobre mis pies. Y entonces allí el Querido Señor ajustó mi espinazo y lo enderezó y todo el dolor me dejó. Yo me fui a casa alabando a Dios y testificando a todos los que encontraba. La primer cosa que hice cuando llegué a casa fue quitar las vendas de mis piernas; por la gracia yo no las he tenido que usar de nuevo. Y puedo hacer todos mis quehaceres del hogar, y no tengo más dolores y no necesito más bastón. Al presente mis rodillas están un poquito débiles pero sin dolor. Yo estoy confiando en Dios por todo lo que no es suficientemente fuerte. El es el Autor y Finalizador de toda buena obra, a quien yo le doy toda la alabanza y gloria.

A.C.G.

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Confirmando la sanidad de su hermana y diciendo de la suya

Esto es para soportar el testimonio de mi hermana la señora A.C. Gribble. Yo alabo a Dios por lo que El ha hecho por ella, ella fue traída a mi muy pero muy enferma. El Hno. Hugo puede confirmarlo. Por dieciocho meses ella estuvo bajo mi cuidado. La misma noche, durante la oración masiva, yo fui sanada de la torcedura de un tobillo y de una enfermedad del estómago. Le damos a Dios toda la gloria.

M.M.S * * *

Sanidad en la audiencia

Le doy a Dios las gracias porque El me sanó de un dolor continuo. Yo no estaba en la línea de oración pero yo era una de la audiencia quien creyó en Dios cuando el Hno. Branham ofreció una oración por todos nosotros. Yo alabo al Señor de que soy sana de ese dolor tan atormentador. Cuando yo oí la predicación del Hno. Branham y la manera que El oró por los enfermos, comencé a pensar de nuestro Señor Jesucristo cuando El habló a Marta diciéndole: "Si tú crees, tú verás la gloria de Dios".

H.K.M.

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Sanada de una espina lastimada

Estoy enviando dos referencias de los doctores quienes me habían dado tratamiento por mi espalda antes de que recibiera sanidad divina en el servicio del Hno. Branham en el parque Maranatha. Esos doctores me examinaron después de que yo tuviera la maravillosa sanidad de Dios, y fue mucha sorpresa el verme totalmente sanada. Nos habíamos preparado para una operación peligrosa del espinazo. Yo recibí mi sanidad el día 11 de Octubre de 1951. Yo había estado enferma exactamente un año, y en muchas formas se me había tratado, yo estaba segura que yo iba a ser sanada después de que el Hno. Branham hablara conmigo. El Hno. Branham me dijo que yo había estado enferma por un año y me dijo exactamente como me sentía. El me dijo que El sabía que yo tenía fe fuerte y que Dios me sanaría. Yo fui sanada instantáneamente. Un año antes de recibir mi sanidad yo me deslicé en un piso de cemento pulido en nuestra cocina, y me rompí un pequeño hueso en la parte de abajo de la espina dorsal. Los efectos fueron de que yo únicamente me podía parar sobre mis pies con gran dificultad después de sentarme o acostarme. Yo tenía mucho dolor en mi espalda la mayoría del tiempo, y eso fue empeorándose en la escuela porque yo no podía sentarme o pararme por mucho tiempo. Mi sanidad fue hecha por mi fuerte fe, y hoy mi familia está agradecida y no puede nunca detenerse de hablar acerca del poder maravilloso de Dios.

Tengo rayos x mostrando el hueso roto, y estaré contento de enviarlo si lo desea.

H.J.N. * * *

Fui sanada del cáncer mientras estaba en la audiencia

Sólo deseo dar un testimonio breve. Jesús me encontró en una manera maravillosa, yo sufría de cáncer y los doctores hicieron lo que pudieron. Yo fui operado y aún así mi condición empeoró hasta que eso se hizo interno. Yo me pasé horas sin reposo sabiendo que era inútil sacar ayuda de los brazos de la carne, así que llamé a Dios.

Dios me habló y yo enderecé mi mano de fe y le di al Señor las gracias, El escuchó y contestó inmediatamente allí en mi silla. Yo alabo al Señor y toda la gente se paró sorprendida de lo que Jesús había hecho. Doy gracias a Dios por el maravillosos Salvador que tenemos. Esa noche Jesús vino ante mi en la Cruz, y en una suave voz habló conmigo. Jesús no solo cuelga en la cruz por sus pecados sino también por sus enfermedades.

Gracias Jesús, El quitó mis enfermedades inmediatamente así como también mis pecados. J.K.

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El cáncer se ha ido

Y quiero aquí testificar del poder maravilloso en la sangre de nuestro preciosos Señor Jesucristo. A El sea toda la gloria y honor por siempre.

Jesús me sanó de un cáncer bajo el ministerio de nuestro Hno. Branham.

Ud. pudiera venir y ver, yo tengo en posición las placas que fueron tomadas y también el reporte del doctor. ¡Alabado sea Su Nombre!

N.J.O. * * *

No mas dolores en el estómago

El domingo por la tarde, cuando el Hno. Branham estaba en Orlando, yo recibí mi sanidad. Por muchos años yo había tenido dolores intensos en el estómago. Al cerrar el servicio el Hno. Branham nos dijo que pusiéramos nuestras manos uno al otro y pidiéramos por sanidad. Yo hice esto, y alabado sea Dios, yo fuí sanado. Desde aquel tiempo, son ahora casi tres meses. Y yo nunca he experimentado un dolor en mi estómago. Alabado sea El Señor.

R.P.

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El lado del rostro estaba totalmente paralizado

Estoy escribiendo esto para testificar cómo Dios sano mi rostro de una parálisis total de un lado. Yo no podía mover algunos músculos del lado derecho de mi cara y de mi cuello. Es llamado: "parálisis de campana."

Tres semanas antes que Uds. arribaran a Sudáfrica yo vi un doctor. Como yo estoy en el servicio principal, tuve que tomar una salida por la enfermedad y fui enviado al hospital para un masaje diario y un tratamietno eléctrico. Esto fue por dos semanas sin ninguna reacción al tratamiento. Entonces se me fue edad ciertas cápsulas las cuales tuvieron buen resultado en otros casos, y así como eso, ahora es enseñado que es un "virus" lo cual causa esta parálisis.

Esto fue antes de su campaña de sanidad la que comenzó en el parque Maranatha. Yo no me tomé esas cápsulas porque yo esperaba sanidad del Señor. Le pedí al Señor que por favor me tocara así como yo tenía que reportarme al hospital después de cuatro días para ver los efectos de las cápsulas que yo no estaba tomando. Esto fue el jueves, el viernes fuimos a ambos servicios, también el sábado. El sábado por la noche me sentí mejor en mi mismo, pero el rostro aun estaba paralizado. El domingo yo le recordé al Señor de que yo tenía que reportarme al hospital el lunes, y ver lo de las cápsulas que no estaba tomando. Muchos de mis amigos también estaban orando. El domingo asistimos a todos los servicios y yo solo me mantuve aceptando mi sanidad del Señor cada vez que la oración era hecha por toda la congregación. El domingo por la noche yo podía sonreír en ambos lados de mi rostro y los otros músculos comenzaron a moverse. El lunes por la mañana yo podía ir al hospital y decirles que el Señor me había tocado y que y no tomaría más el tratamiento pero que los vería tan pronto como los servicios terminaran. Lo cual yo hice, y ellos, los doctores y las enfermeras estuvieron muy sorprendidos, al verme, y yo fui declarado sano.

J.P.P. * * *

Vómito intratable e hinchazón del cuello Yo sufrí por cinco meses con un terrible vómito. Los últimos dos meses yo no podía tomar un poco de agua y comida. Yo había tenido cuatro grandes operaciones abdominales. Varios especialistas me atendieron y yo tenía dos grandes operaciones en seis meses en Kroonsdad, una tras la otra. Realmente el doctor Dyknan rehusó a hacer algo más por mi. Yo estuve en Johannesburg en el hospital Kensington varias veces atendido por especialistas. Yo también tenía una hinchazón del cuello lo cual el Señor ha sanado completamente.

Después de mi sanidad fui al doctor y me dio un certificado y decía que uno podía también ser obtenido de los especialistas.

W.J.G. * * *

La señora J.G., ha sido una paciente mía por muchos años. Ella había tenido cuatro operaciones abdominales en conexión con su bilis y sus órganos públicos. En adición ella tenía una hinchazón del cuello. Por aproximadamente cinco meses ella sufrió de un vómito intratable. Ella fue atendida por diferentes especialistas en Johannesburg. Ella ahora parece estar perfectamente bien.

Doctor. H. J.

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El Pastor reporta cuatro sanidades

Nosotros disfrutamos los servicios enviados por Dios por el Hno. Branham con sus sermones inspirados predicados por diferentes miembros del grupo, pero con respecto al ministerio personal de nuestro querido y amado Hno. Branham, nosotros no tenemos palabras para expresar nuestra gratitud a nuestro Padre Celestial por Su Gracia de enviárnoslo, quienes recibimos más de lo que la lengua pueda decir. Mi esposa y yo juntos con nuestra iglesia general fuimos tan inspirados y divinamente impresionado que muchos recibieron su sanidad por una simple mirada. La Hna. Fourier (mi esposa) sufría por nueve meses a causa de un resultado del nacimiento del nuestro pequeño bebé, quien está con Dios ahora, pero desde allí estaba oyendo el mensaje divino de sanidad, ella aceptó la verdad de eso y fue instantáneamente sanada. Eso fue en Klerdsorp.

El Hno. Ben Mayer de nuestra asamblea sufría de una hinchazón en la nariz muy mala, su ojo también estaba afectado por que se tornó en sangre y eventualmente tan mal que después de tres meses, eso era obvio a todos aquellos que conocían el cáncer que el hermano iba a morir de una muerte terrible. Yo le di ánimos al hermano para ir a los servicios en Kimberley y le dije acerca de la experiencia de la hermana en la ciudad anterior. El decidió ir y fue sanado en la misma manera al escuchar al Hno. Branham decirle a otros que creyeran. El también lo aceptó para él personalmente y después de viajar por ochenta millas esa noche regresando a casa, la hinchazón de la nariz se había ido y el ojo se convirtió el mismo como era antes. Pasando otra vez de nuestro pueblo en camino a Kimberley, el grupo fue dirigido por Dios a tocar nuestro personaje así como oramos a Dios que enviara al Hno. a nosotros con un mensaje personal y también lo usara para la sanidad de nuestra pequeña Bety (de cinco años de edad) que estaba sufriendo de dolores fuertes en el abdomen con espasmos siguiéndole y también una cierta señal que nos había preocupado grandemente. Así como el Hno. Branham entró a nuestra sala, él la observó a ella y le habló en tal manera, tan gentil y amable que yo pensé que fue lo más cercano a como Jesús mismo lo hubiera hecho. El se refirió a su propia querida Becky y en ese momento yo no podía controlarme a mi mismo y dije: "Bety siempre dice que si el tío Branham orará por ella, ella podía ser sanada. Así que él dijo: "Yo voy a orar por ella." Y poniendo sus manos sobre ella, él movió los cielos con su humilde oración de fe. Volteándose a la hermana le dijo: "Hermana no se preocupe ya más, ella está completamente sanada." El tabién nos dijo exactamente lo que ella solía sufrir y que ese era el fin de su sufrimiento. Ella está completamente sana, alabado sea el Dios Todopoderoso. Esa señal también se ha ido. Yo estoy muy agradecido de decir también que todas ellas han sido sanadas. Así como el Hno. se fue ese día, también dijo: "Hermana, el Señor Jesús le da el deseo de su corazón." Que contentos estamos de saber que Dios aún contesta la oración.

La Señora Wessels, de la Robyn Street, cristiana, fue señalada por el Hno. Branham en el servicio del sábado (el 20 de octubre de 1951) y le dijo que ella estaba sufriendo pero que ella estaba sanada, y así fue. Ella aún está sana. Hay unos cuantos escépticos en la ciudad, pero la gran mayoría cree que el Hno. Branham es hombre enviado de Dios. Y concerniente a nuestros propios miembros, todos sabemos eso y lo hemos aceptado con todo nuestro corazón. Mi propia experiencia es que yo creo que tengo que acercarme más a Dios que antes. Yo soy una persona diferente, y Dios está bendiciendo mi ministerio más que nunca Que puedan las bendiciones de Dios ricamente permanecer en su ministerio.

D. P. F., Pastor.

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Ahora camina perfectamente normal

Los tendones en mi tobillo se apartaron mientras estaba corriendo. Yo iba a tener una operación muy seria en mi muslo. Después de que salí del hospital aún me dolía, pero anoche sentí que el Señor me tocó mientras el Hno. Branham estaba orando por todos y le doy gracias a Dios desde las profundidades de mi corazón que yo pueda caminar perfectamente normal.

J.B.

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Leyendo acerca del ministerio inspirado del Hno. Branham, la fe de ella misma le sanó.

Por esos años yo sufrí de una severa "enfermedad del corazón" los doctores quitaron toda esperanza y dijeron que yo tenía que luchar y vivir la vida que mi corazón me permitiera vivir. Yo tenía frecuentemente ataques al corazón, también corrí a un hospital por oxígeno. Los hijos de Dios estaban orando, pero yo sentía que me estaba hundiendo lentamente. No había esperanza, hasta que al último recibimos las buenas nuevas de que el Hno. Branham iba a venir a Sudáfrica.

Mi esposo inmediatamente puso un telegrama urgente pidiendo el libro del Hno. Branham en Durban, y me lo dio y lo leí, sabiendo que cuando yo leyera el libro mi fe en Dios se incrementaría. Cuando leí el libro mi fe en Dios se hizo más fuerte y más fuerte hasta que estuve segura que podía confiar en Dios para mi sanidad. Sabiendo que el Hno. Branham venía a Sudáfrica, me di cuenta que miles vendrían para que se orara por ellos, y qué esperanza yo tenía para venir a la línea de oración. Inmediatamente comencé a ayunar y a orar, pedirle a Dios que me pusiera en la primera línea de oración, para que así el Hno. Branham pudiera hablarme personalmente. Dios contestó mi oración. El 17 de octubre de 1951, la primera noche de la campaña del Hno. Branham en Kimberley, me dieron una tarjeta de Billy Branham con el número de 3 en ella. Número del l al 15 fueron llamados en la línea de oración. Y alabé a Dios que yo era la segunda por la cual se iba a orar. El Hno. Branham dijo: "Buenas noches, hermana, usted es una creente; usted sufrió con una enfermedad del corazón. Ud. fue sanada en la mesa de comunión hace unos cuantos momentos. Usted ayunó y oró en su recámara pidiéndole a Dios que la pusiera en la primera línea, y es por la oración que usted está aquí en la primera línea de oración. Hermana, váyase, Dios le ha sanado completamente ahora."

Alabado sea Dios, yo recibí mi sanidad instantáneamente allí, y entonces tuve la aseguranza de que Dios me había sanado.

Alabanzas y Aleluyas llenaron el salón de la ciudad cuando el Hno. Branham me pronunció sana. Todos los que me conocían sabían cómo yo había sufrido por 10 años, y ahora todos estaban alabando a Dios conmigo por mi sanidad.

El Hno. Branham me mencionó que yo había sido sanada en una mesa de comunión. Eso es verdad. Un domingo por la mañana el pastor de la iglesia del Evangelio completo de Kimberley, mi esposo oró por mí, yo estaba en un estado muy crítico. Yo desee tener comunión esa mañana. El pastor sabiendo que yo estaba muy enferma pensó que eso era imposible. Yo insistí y el pastor me llevó a la iglesia. Esta mañana fue la dedicación de los oficiales, a toda la iglesia con sus esposas se les pidió que vinieran al frente. Después de la dedicación tuvimos comunión. Me paré junto a mi esposo, quien me estaba sosteniendo, yo estaba muy débil y peleando para respirar. La congregación tenía sus ojos sobre mí, no sabiendo lo que iba a suceder. Fue servida la comunión y yo tomé el pan (el cuerpo de Cristo) Dios me sanó y salí de la iglesia sin ninguna ayuda y mi corazón estaba normal. Alabado sea Dios.

Después de que el Hno. Branham oró por mí, le pedí al doctor que me examinara y El dijo: "Vaya y regocíjese, y nunca piense que ha estado con un ataque al corazón." Dios me ha dado un nuevo corazón, yo estoy ahora bien y fuerte, siempre yendo y testificando, diciéndole a la gente cómo me sanó Dios. Bueno, usted pregunta qué efecto hizo mi sanidad por mi vida Espiritual. Primeramente, yo le alabo a Dios porque El me sanó. Pero las palabras que el Hno. Branham habló fueron: "Tú eres una creyente." Eso significa más para mí. Yo siempre me di cuenta de que puedo ir al Cielo con un cuerpo enfermo, pero no con un alma enferma. Por eso esas palabras significan mas que nada para mí. En segundo lugar, la gente está asombrada cuando me mira. Ellos dicen: "Usted es un milagro." Mi esposo y yo ahora vamos a entrar al Ministerio de tiempo completo para traer a otros a este glorioso Evangelio de salvación y sanidad. Una vez más, únase conmigo y diga: "Alabado sea el Señor."

V.O.N.

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Liberación gradual de dolores en el abdomen

Yo había estado sufriendo con dolores en costado izquierdo y en mi abdomen. Después de que el Hno. Branham oró por mí en Kimberley, yo gradualmente fui creciendo hasta que me sentí como una persona nueva. El doctor quedó sorprendido de ver cómo he progresado, gracias, porque en Dios todas las cosas son posibles.

E.J.

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Libre en toda forma de varias dolencias

Por 23 años yo había estado sufriendo y recetada de artritis, cáncer, alta presión sanguínea y una operación que no sanaría. El 21 de octubre en Kimberley, el Hno. Branham me habló. Me dijo que yo tenía cáncer y otras enfermedades, y que sólo Dios podía salvarme de la tumba. Después de orar por mi, El dijo que podía ir a casa porque yo estaba sanada.

Mi sanidad vino gradualmente y en 3 semanas todos los dolores se fueron. Y yo estuve libre en todas maneras. Mi pastor de la iglesia Reformada Holandesa le agradó oír eso, y después de hacer los exámenes que me dieron los doctores, una declaración dijo que no había cáncer o artritis en mi cuerpo. Alabado sea Dios, hizo que el Señor me sanara.

.J.B.

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Historia de W. J.B., Andalucía, edad: 54 años.

Tenía la bilis removida y más tarde otra operación por adhesiones. La pomada para el cáncer se aplicó para una hinchazón en el brazo derecho por 15 años. También tiene emplaste en el pecho izquierdo por una hinchazón en el pecho. Ella también tenía problemas con dolores en su espalda. Ahora en el examen se encontró que estaba sana, está robusta y es una mujer de apariencia saludable. Ninguna palidez u otra cosa. La marca extensiva en su brazo derecho y del pecho izquierdo están bien. No hay hinchazón en el pecho. No hay nada en el cuello o en cualquier otro lado. El hígado, el pecho, los pulmones, y su corazón y todo lo demás está normal. Ella se siente bien y no tiene síntomas.

Doctor R.N. * * * La hinchazón en la cara se ha ido

Puedo testificar que Dios aún tiene el poder para sanar. Durante la visita del reverendo Branham a Kimberley, yo fui sanada instantáneamente el 21 de octubre de 1951. La misma noche cuando llegué a casa. Miré en mi espejo y pude ver la evidencia del milagro de Dios siendo obrado. Por 3 meses y medio yo había estado sufriendo por una hinchazón en el lado derecho de mi nariz. Así que la ventana de mi nariz en ese lado estaba bloqueada prácticamente todo el tiempo. Yo temía que fuera a desarrollarse en un cáncer. Mi única esperanza era alcanzar al profeta de Dios, para que así como una hija de Dios pudiera ser sanada. Alabado sea Dios, mi sanidad está completa y verdadera.

B. P. M. * * *

Sanado de un dolor de estómago

Quiero alabar al Señor porque me sanó de un problema de estómago, el cual me molestó toda mi vida. Por casi 20 años yo también había sufrido a causa del hígado malo. Yo he gastado casi todo mi dinero en doctores, los cuales me han dado únicamente ayuda temporal. Yo recibí sanidad inmediata de mi problema de estómago, pero mi hígado mejoró gradualmente, y ahora está perfecto. Hoy soy un hombre saludable y alabo al Señor porque me ha hecho una nueva persona.

N.W.

* * * Sufriendo de un problema del hígado

Cuando el Hno. Branham estaba conduciendo en los servicios en Kinterley sanidad Divina, yo recibí mi sanidad inmediatamente. Por dos años yo había estado sufriendo con problemas del hígado. No son ahora mas que 6 semanas, desde que los servicios terminaron, y esta experiencia ha fortalecido mi fe y me trajo más cerca de Dios.

R. S.

* * *

Librada de bronquitis y de un problema de coágulos de sangre

Quiero darle gracias a Dios por la sanidad, que recibí en Kimberley, después de sufrir por más de 20 años con bronquitis y coágulos en la sangre. Yo estaba sentado en el servicio, muy consciente de la presencia del Espíritu Santo. Ni el Hno. Branham ni nadie más oró por mí, pero yo me estiré en fe y Dios me sanó. Ha pasado un mes desde aquel tiempo, y aún no hay una señal de aflicción.

B. A. J.

* * * Camino de nuevo

Por 4 años yo no podía caminar. El Hno. Branham me dijo que me levantara y caminara, y ahora estoy completamente sanado. Le doy a Dios todas las alabanzas, la honra y la gloria.

J.J.

* * * Otro más camina de nuevo.

Hace un tiempo atrás me vino una parálisis que inmovilizó todo el lado izquierdo de mi cuerpo. Mi mente también se estaba yendo. Estuve completamente inválida por 5 meses. Una noche el Hno. Branham dijo que los que creyeran serían sanados y dijo que todos los que tenían fe en su sanidad se levantaran y caminaran. Yo me levanté y caminé.

Señora N. * * *

La condición de la sangre ahora normal

Mi hija había estado enferma desde que tenía 8 años. Primero a ella se le removió la apendicitis, y se puso peor y peor hasta que el doctor en Kimberley la envió a Johannesburg, a donde ella sería cuidada en una clínica por l3 semanas. Ella había tenido 3 diferentes tipos de inyecciones cada 3 horas, día y noche. Y se puso más delgada y más delgada, y finalmente decidí traérmela a casa por avión, porque ella no podía soportar el viaje en tren. Entonces yo sólo confié en Dios. Más tarde, en l950 a Marlen se le removió su bazo y su corriente sanguínea se alteró (su bazo estaba l5 veces más largo que lo normal) y comenzó la hemorragia. Después de la operación aún vomitó sangre. Ella se puso muy mal en su boca, lo que el doctor dijo que era debido a la condición de la sangre. Ella había tenido muchas transfusiones de sangre, e iba a tener otra en noviembre, pero ahora ya no es necesario.

Le escribimos al Hno. Branham antes de que viniera a Sudáfrica, y el Hno. Bosworth nos envió un pañuelo ungido, el cual ella usa ahora. Hemos venido cada noche y verdaderamente puedo agradecer a Dios de que ella está completamente sanada, y estoy segura que Dios aún puso un bazo nuevo en ella.

M.W.

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Tumor fibroso

El Hno. Branham oró por mí el miércoles por la noche, me dijo que tenía un tumor fibroso en el ovario, y que a las 72 horas, desde entonces recibiría mi sanidad. El sábado por la noche, así como me senté en la audiencia y el Hno. Branham, el profeta, estaba ministrando a los enfermos, aproximadamente 72 horas después de haber orado por mí, el Señor me mostró una visión de una pequeña cruz levantándose. Lo que me golpeó más fue de que todo alrededor de la cruz estaba en oscuridad. Netamente al lado de la cruz, era como si estuviera en el aire, ahí apareció algo, lo cual puedo solamente describir como un crecimiento fibroso. Yo alabo al Señor por haberme sanado.

N. M. C. * * *

Tumor

Antes de que fuéramos llamados a la línea de oración yo ya había sentido que algo había sucedido. Yo sólo puedo testificar que ahora yo estoy sanado y que el Señor ha hecho el trabajo. Yo había estado sufriendo de un tumor en mis órganos femeninos por un año y cuatro meses.

H. Van E.

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Corazón reumático por 20 años

Yo tenía 3 años de edad cuando tuve fiebre reumática y esto causó un corazón reumático, de lo cual he estado sufriendo por 20 años. Vine al Hno. Branham y él oró y yo fui sana. Mis amigos y familiares están muy contentos de ver que yo estoy sanada. Mi lengua es muy corta para agradecer y alabar al Señor por haberme sanado.

J.L.O.

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La artritis se ha ido.

Yo había estado sufriendo de terribles dolores en mi cuerpo. Desde junio cuando fui golpeada con un ataque al corazón, los doctores me dijeron que permaneciera muy quieta. Y a lo largo de los servicios sentí que Dios me estaba sanado. Anoche recibí sanidad instantánea cuando salí del salón. Yo nunca podía mover mi brazo derecho hasta anoche. Tenía artritis en mis dos manos, pero ahora puedo moverlas. Le doy gracias a Dios por lo que hizo por mi, y prometo permanecer fiel hasta que El me lleve a casa a una tierra mejor. W.M.

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El dolor en el pecho y en hombro se ha ido.

Yo estuve sufriendo por 20 años con el pecho izquierdo y también tenía mucho dolor en mi hombro izquierdo. Los doctores me operaron 3 años atrás sin ningún éxito. Fui con un doctor en Petesburgo y él me dijo que si eso seguía, tendría cáncer muy pronto. Yo decidí confiar en el Señor.

La campaña de sanidad del Hno. Branham comenzó el 24 de octubre del 51 en Bloemfontein; y la primera noche recibí una tarjeta de Billy, el hijo del Hno. Branham. Fui llamada a la plataforma para que se orara, y así como permanecí enfrente del Hno. Branham, él me miró y me dijo: "Usted es una hija de Dios, ellos la han operado." Yo dije: "Si." Y entonces él dijo: "Algo se está moviendo fuera de su pecho ahora, y el Señor la ha sanado Vaya a casa." El no tocó ni oró por mi, pero él solo me habló. Desde esa misma hora fui sana. Cuando permanecí cerca del Hno. Branham, un sentimiento santo vino sobre mi y yo sentí escalofríos. El Hno. Branham es un genuino siervo de Dios, un hombre que me hace pensar en Jesús. Y yo me siento como una persona nueva. Mi vida espiritual está construida de nuevo. Yo oro mas y siento mas en testificar de mi Señor por todos lados donde voy. Mi copa está rebosante con gozo. Me siento completamente viva por mi Jesús, por lo que El ha hecho por mi. Y yo no tengo más dolores e el pecho o en mi hombro izquierdo. Yo alabo Su Nombre por eso.

S.S.

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Problema con ruptura.

Junto con el salmista en el Salmo 103 podemos exclamar: "Bendito sea el Señor, oh, mi alma y todo lo que está en mi bendiga Su santo nombre." Mi corazón está lleno y derramándose con gratitud al Señor por lo que E1 ha hecho por mí. El conocía de todo mi problema, y ahora yo había sufrido con una ruptura por 7 años.

Y pasé por agonía, pero me mantuve confiando en Dios por sanidad. Y yo había leído en el "Confortador" que los servicios en Bloembontein comenzarían el 24 de octubre y decidí ir allí. Así como hice lo que el Hno. Branham me dijo, me había dicho que yo sentiría como que un gran peso había sido quitado de mí. Y lo noté especialmente cuando caminé, mi estómago se sintió muy liviano

Yo nunca había podido dormir en ninguna otra manera mas que de lado derecho, soportando la ruptura. Ahora esto no es necesario ya más, mis cargas y cuidados han desaparecido. Yo sólo puedo decir:

El amor de Jesús es maravilloso. Y le doy a EL toda la gloria.

J. M. H. Co-firmada por el pastor J. J. G.

* * * Problema del corazón y del riñón

Quiero testificar por mi amiga que tiene 12 años de edad. Esa niña estuvo enferma por 7 años. Ella tenía fiebre reumática cuando tenía 5 años y estaba adentro y fuera de la cama con problemas del corazón y otras cosas. Nosotros venimos con una fe grande a estos servicios, creyendo que el Hno. Branham iba a poder orar y Jesús la sanaría completamente. Ella obtuvo una tarjeta de oración, pero no fue llamada a la línea de oración. Y estaba desanimada. Yo sé. Pero El la tomó de la audiencia, y así como El habló acerca de su problema del riñón, yo pensé: "¡Oh, El no va a orar por su problema del corazón.!" pero El lo hizo, El lo vio también. Jesús le mostró que ella también tenía una condición del corazón, y ella sanó de ambas cosas. ¡Aleluya! ¡Alabado el Señor! S. R.

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Problema del estómago y ruptura

Yo quiero testificar que Jesucristo es el mismo ayer, hoy y para siempre. Aún obrando señales y maravillas. EL es incambiable. yo había sufrido por 4 años de mi estómago, yo había pasado muchas noches sin descanso. EL doctor me recetó medicinas, pero eran de poca ayuda. Cuando el Hno. Branham estuvo en Bloemfontein decidimos ir allí y que se orara por mí. Mientras El estaba orando por todos los enfermos, el Señor tocó y me sanó. Mi esposa también fue sanada la misma noche de una ruptura. Alabado Dios puso misericordia.

H. C. H. Co-firmada por el pastor J. J. G.

* * * Problema del corazón y del riñón

Quiero testificar por mi amiga que tiene12 años de edad. Esa niña estuvo enferma por 7 años. Ella tenía fiebre reumática cuando tenía 5 años y estaba adentro y fuera de la cama con problemas del corazón y otras cosas. Nosotros venimos con una fe grande a estos servicios, creyendo que el Hno. Branham iba a poder orar y Jesús la sanaría completamente. Ella obtuvo una tarjeta de oración, pero no fue llamada a la línea de oración. Y estaba desanimada. Yo sé. Pero él la tomo de la audiencia, y así como él habló acerca de su problema del riñón, yo pensé: "¡Oh, el no va a orar por su problema del corazón!" Pero él lo hizo, él lo vió también. Jesús le mostró que ella también tenía una condición del corazón, y ella sanó de ambas cosas. ¡Aleluya! ¡Alabado el Señor!

S.R.

* * *

Problema del estómago y ruptura

Yo quiero testificar que Jesucristo es el mismo ayer, hoy y para siempre. Aún obrando señales y maravillas. El es incambiable. Yo había sufrido por 4 años de mi estómago, yo había pasado muchas noches sin descanso. El doctor me recetó medicinas, pero eran poca ayuda. Cuando el Hno. Branham estuvo en Bloemfontein, decidimos ir allí y que se orara por mí. Mientras él estaba orando por todos los enfermos, el Señor me tocó y me sanó. Mi esposa también fue sanada la misma noche de una ruptura. Alabado Dios, puso misericordia

H.C.H. Co-firmada por el pastor J.J.G.

* * * Problema al corazón Yo había sufrido de problema del corazón por muchos años, yo no podía ejercitar por mí mismo por la manera más leve sin sentir los efectos de eso. Pero alabado sea Dios, yo he sido sanado.

Mientras asistía a los servicios en East London el 18 de noviembre, yo acepté mi sanidad del Señor. Bajo el ministerio del Hno. Branham, el Señor me tocó y me sanó completamente. Durante los servicios que siguieron yo ayudé a cargar a los pacientes enfermos hacia arriba y hacia debajo de las escaleras, sin sentir alguna reacción. Esto es algo que yo no podía haber hecho, al menos que Dios me hubiera sanado.

J. H. P.

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Sufriendo de anginas de pecho

Este es el momento más maravilloso de mi vida. El miércoles por la mañana yo no podía caminar en la largura del campo de fútbol sin sentir palpitaciones. Qué falta de aliento y un dolor muy intenso en mi brazo. Todos sabían que yo había sufrido de angina de pecho, cuando no puede caminar ni puede agacharse un poquito, no puede cargar una cubeta de agua o levantar unas flores; entonces no todo está bien. Así que el miércoles vine al servicio con toda la fe que de algún modo yo iba a encontrar a Dios en completa bendición. El Hno. Branham abrió su discurso, y El habló con tal velocidad de fe. Es tan maravilloso, el llamamiento fluyó a través de todo mi cuerpo y corrió por mis manos como la intensidad. Yo supe entonces que yo estaba sanado; a pesar de que yo no lo dijera, yo pensé que podía esperar para mañana, pero sabía que yo llegaría a casa y que mi cuerpo estaría mejor porque al caminar hacia mi carro fue más fácil. A la siguiente mañana caminé por la playa con mi esposa, y de nuevo sentí un viento fuerte. de nuevo hice algún trabajo en el jardín y otras cosas y hoy camino completamente bien. Yo nunca he tenido un mejor caminar en mi vida. Alabado el Señor.

S. C. H.

Joven sanado de dolores de cabeza terribles

Después de estar enfermo y recetado por 5 años, yo recibí mi sanidad en Bloemfontein el 24 de octubre. El Hno. Branham me dijo que yo estaba sufriendo de los más terribles dolores de cabeza, lo cual era verdad. Pero fui instantáneamente sanado después de que El me dijo que Jesús me había sanado y que yo podía ahora regocijarme en la sanidad que era mía. Yo tengo 14 años y a causa de lo que Jesucristo ha hecho por mí yo he rendido mi vida a EL.

A.S.

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Parálisis infantil y cáncer Yo sufría con una parálisis infantil por más de 27 años. Ultimamente tenía cáncer interno, pero fui sanado instantáneamente después de la oración colectiva del 24 de octubre en Bloemfontein. Mi doctor dice que es un genuino milagro y está muy contento de que yo sea sano. Mi sanidad trajo a mi esposo y a mis hijos al Señor. ¡Alabado su Santo Nombre! G.E.D.

* * * Tres miembros de una familia recibieron sanidad la misma noche.

Es para mi un gran privilegio poder testificar de las bendiciones y recibidas durante la campaña en Bloemfontein. Yo recibí mi sanidad el 24 de Octubre en Bloemfontein Y no puedo dar al Señor las gracias suficientemente por mi liberación. Por 5 años yo sufría fiebre reumática anualmente y al sexto año, cuando yo cumplí 10, mis nervios se rindieron. Por 6 meses estuve en un hospital, cuando tenía 12, mi rodilla derecha comenzó a hincharse. Los primeros 2 o 3 años no fueron tan malos, pero mas tarde las condiciones empeoraron. Un tiempo reciente después de caminar una milla, mi pierna se puso tan grave que por 5 o 6 días yo no pude caminar. Consulté a 12 diferentes doctores, y habíamos ido tan lejos que consultamos doctores brujos, pero ninguno podía hacer nada para ayudarme. Los doctores especialistas de Bloemfontein le dijeron a mis padres que ellos tampoco podían hacer nada o un diagnostico apropiado.

El doctor Bissert de Bloemfontein dijo que yo tenia problemas de la rodilla y que se me normalizaría a los 24 o 25 años de edad. Sólo a una semana previa que el doctor diagnosticó problemas del cartílago, el cual podía ser rectificada través de una operación.

A causa de que nosotros éramos residentes en la O.F.S., la operación tenía que ser hecha en Bloemfontein. A la siguiente semana el especialista allí rehusó operarme y yo regresé a casa muy descorazonada y desanimada en esa misma noche. Mi condición empeoró y no solo mi rodilla estaba hinchada, sino ahora toda mi pierna y mi tobillo y mi pié también. Se me dio una inyección diferente por un doctor, pensando que yo tenía hidropesía. A la segunda noche me mantuve despierta. Al siguiente día consultamos a otro doctor y me examinaron muy bien y creyeron que eran los músculos de la rodilla que se habían debilitado mucho para mantenerla en posición suficientemente alta. Que esto había causado que se llenara de agua.

| El doctor Kellerman percibió que yo debería permanecer en cama por una semana y haciendo ciertos ejercicios en la rodilla. El jueves de la siguiente semana mi mano izquierda y también mi brazo, comenzaron a inflamarse. Yo dormí por tres días y tres noches y el doctor temía que estuviera obteniendo "Enfermedad del dormir". Cuando oímos del hombre que había sido enviado por Dios a sanar a los enfermos a través de la oración, mis padres inmediatamente decidieron que me llevarían con él para la sanidad. Fue maravilloso el ver paralíticos siendo levantados de sus camillas y destiladores, y ver ambulancias saliendo vacías.

Dos hermanas de mi padre y yo recibimos nuestra sanidad el jueves por la noche. Desde ese día no tengo más dolor en mi pierna y mano y yo he podido trabajar con esa mano y caminar a donde quiero sin ningún efecto de enfermedad. Yo era un miembro de la Iglesia Reformada Holandesa de Belén, también mis padres y toda, la familia estamos agradecidos al Señor por la sanidad que me ha permitido, después de sufrir por casi doce años.

J.D.

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Enfermedad del riñón y presión alta en la sangre Desde que tengo dos años de edad yo había estado sufriendo del riñón. Los últimos años mis manos y pies se habían hinchado. Y yo había estado sufriendo de presión alta en la sangre. Durante los servicios en Bloemfontein el Hno. Branham apuntó hacia mi y me dijo que yo había estado sufriendo de un riñón, El me preguntó si esto era correcto, y yo asenté con mi cabeza. Entonces El me preguntó que si yo creía en Dios y que si Dios me sanaría, de nuevo yo lo afirmara. EL replicó al decir que Dios ya me había sanado. A la siguiente mañana toda la hinchazón se había ido, la presión de la sangre era normal y mis riñones no me dieron ningún problema desde el 24 de octubre cuando el Hno. Branham me habló. Quiero darle las gracias a Dios por esa experiencia porque eso me ha traído más cerca de Jesús y mis padres y yo nos sentimos muy contentos por eso.

A.P.

* * * Parálisis infantil, apendicitis y problemas de estómago Yo estaba sufriendo desde mi nacimiento. Yo tengo 30 años de edad. Yo sufría de parálisis infantil, no podía comer nada o comenzaba a vomitar. Yo estaba hinchada de mi pecho y tenía dolores en mi estómago, que corrían después de comer. Fui de un doctor a otro pero no había éxito. Yo usaba cualquier tipo de medicina, pero nada me ayudaba. Yo estaba muy delgada para mi edad y me miro como una niña de 8 años. EL 27 de octubre fui llamada a la plataforma para que se orara. Permanecí frente al Hno. Branham y El dijo: "Querida, ¿Crees tú?" Yo dije: "Sí." EL dijo: "Tú sufres de una apendicitis y de un severo problema de estómago." EL puso sus manos sobre mí y oró por mí. Yo sentí como que me levanté del suelo y un estremecimiento pasó por mi cuerpo. Supe que desde ese momento fuí sana. Ahora yo puedo comer, brincar, correr y hacer todo lo que no pude hacer antes. EL Señor Dios ha hecho eso por mí.

V.S.

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Esposo y esposa liberados Alabado sea Dios, mi esposo y yo recibimos nuestra sanidad la misma noche. EL Hno. Branham se volteó a mí y dijo: "Ud. en la última camilla es una mujer moribunda, si no se levanta de su cama no se recobrará. Es su hígado ¿O no?. Ud. es sanada". Yo me levanté enseguida y desde entonces nunca he tenido que mirar hacia atrás. Alabado sea el Señor. Yo había estado en cama por meses con un absceso en el hígado, pero desde esa noche he estado perfectamente bien.

G.K.

* * * Problema del seno

Yo recibí mi sanidad en Ciudad del Cabo. Yo estaba sufriendo de problemas del seno, pero en unas semanas después se oró por mí allí y ya no hubo rastro de eso. Alabado sea Dios que he sido liberada.

R.J.K.

* * * Un oído muerto desde el nacimiento Yo recibí mi sanidad el cuatro de noviembre en Ciudad del Cabo. Yo he estado sordo en mi oído derecho desde mi nacimiento pero mi oído izquierdo estaba bien. EL Hno. Bosworth oró por mí y yo recibí mi oído en ese oído derecho instantáneamente. Gracias sean dadas a Dios. Suyo fielmente.

G.A.

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Asma y Bronquitis se han ido Desde que yo tenía como un mes de edad yo había estado sufriendo de ataques de asma y de bronquitis., y aproximadamente dos meses yo estaba en cama con una pulmonía. Después de permitírseme levantarme por el doctor yo fui dejado con un dolor muy malo en mis pulmones.

Fue un poco coincidencial que yo haya atendido a esos segundos servicios, el 11 de noviembre de 1951. Se me pidió por la señora Bandar Westhuizen si yo pudiera tener tiempo de recogerla después de que terminar este servicio, como a las diez de la noche. o hice esto, arribando al Wingbield como a las nueve cuarenta. Yo estaba justo a tiempo para oír la terminación del servicio. Algo parecía moverse en mí, lo que yo exactamente no sé, y yo decidí asistir a todo el servicio a la noche siguiente.

Yo había estado fascinado con estos servicios porque mi fe en Jesús había estado creciendo durante los servicios. Aún antes de que dejara el área, yo sentí que el dolor en mi pecho había comenzado a despertar y dentro de dos o tres día el dolor no se había ido, pero ahora está bien desde entonces. Y desde entonces yo he quitado el exceso de ropas que yo tenía que usar, considerándolas ahora innecesarias. Yo no he encontrado necesario usar esos artículos desde que no he tenido algunas señales de dificultad al respirar.

L.W.H.

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Problemas del corazón y dolores de cabeza Yo fui sanada en ciudad del Cabo el 31 de octubre de 1951. Desde que era una niña yo siempre tenía que tomar tónicos porque yo estaba muy débil. Y cuando yo tuve dieciséis mis padres me llevaron a un doctor y El declaró que yo tenía un derrame en el corazón. Yo siempre me sentí cansada. Entonces tuve fiebre reumática cuando yo tuve diecisiete. Y esto también afectó mi corazón. Así como crecí, mi corazón se hizo más débil. Unas cuantas semanas antes de que el Hno. Branham arribara, yo sentí que gradualmente iba hacia abajo. Yo únicamente oré para vivir hasta que el Hno. Branham arribara, yo estaba segura que Jesús me sanaría. La primera noche de los servicios del Hno. Branham, después de que El hubo orado por los enfermos sobre la plataforma, El nos dijo a todos que creyéramos, y yo fui sanada instantáneamente. Me sentí como una persona nueva desde ese mismo momento.

También yo sufría de dolores de cabeza muy severos. Yo nunca podía estar entre las multitudes. Después de los grandes servicios mi cabeza estaba en tal estado que no podía ni abrir mis ojos. El viernes por la noche (noviembre dos) eso repentinamente me golpeó en el servicio de que el Señor me había sanado y yo estaba bien. Y nunca tuve un dolor de cabeza desde ese miércoles en la noche. Yo alabo y le doy gracias a Jesús por sanarme a través del ministerio del Hno. Branham. Serán tres días mañana, y yo no puedo evitar decirle a todos acerca del poder sanador que hay en la Sangre de Jesús. Alabado sea Su Nombre.

E.S.

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Sanado de asma bronquial ¡Oh aleluya! Gloria a Dios porque hay un brillo en mi alma hoy. Jesús ha venido a morar en mi vida. Tornando la oscuridad hacia la luz del día, y la pena hacia el gozo. Oh qué maravilloso obrero es Jesús.

Por quince años yo sufrí de asma bronquial. Mientras el Hno. Branham y el grupo tenían la campaña de sanidad en Wingfield, Ciudad del Cabo Sudáfrica, yo le pedí al Señor que no me pasara sin sanar mi cuerpo. Por las mañanas salía de mi casa antes de las diez para estar seguro de tener un asiento para el servicio de la noche. En noviembre uno de 1951, mientras Billy estaba repartiendo tarjetas de oración y El pasó mi asiento sin darme una. Entonces Billy Paul regresó a mi asiento de nuevo y me dio una tarjeta de oración. En mi corazón yo le di gracias a mi querido Dios cuando supe que el Señor había contestado mi oración e iba a sanarme. Cuando la línea de oración fue llamada en esa noche. El Hno. Branham dijo: "Unicamente aquellos con las tarjetas de número F50 al F60 deben venir a la plataforma." Yo miré al reverso de mi tarjeta y era la F54. Oh, cómo le di gracias a mi querido Señor por contestar mi oración. Mientras estaba yo parada debajo de la plataforma, mi cuerpo comenzó a estremecerse, yo difícilmentepodía escribir mi nombre y dirección en el reverso de la tarjeta. Cuando yo subí al Hno. Branham El me miró y dijo: "Mi hermana, Ud. está sanada de su asma, Ud. fue sanada mientras estaba aún parada allí abajo de la plataforma." Oh, cómo alabo a mi Señor por sanarme.

M.H.

Declaración del doctor 24/10/45.

Este es para testificar que la señora M.H. está sufriendo de asma bronquial. Firmado Doctor R.

8/11/51.

Esto es para certificar que yo he examinado a la señora M.H. y no puedo encontrar evidencia clínica de asma.

Firmado Doctor I.J.W.

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El corazón se fortalece de nuevo EL cuatro de noviembre de 1951 en la ciudad de Puerto Elizabeth yo recibí mi sanidad de un corazón débil. EL Hno. Branham apuntó hacia mi y me dijo que yo había sido sanada y que podía irme a casa. Yo recibí seguridad de esto unos cuantos días después cuando yo podía notar una mejoría marcada en la condición de mi corazón. Alabado sea Dios.

M.M. * * *

Severa condición nerviosa Yo deseo alabar al Señor por la sanidad la cual yo recibí en Port Elizabeth. Desde el nacimiento de mi último bebé, el cual fue hace seis años yo había estado sufriendo de una condición nerviosa y eso me afectaba mi corazón. También en el último mes yo había estado sufriendo del terrible dolor de los pies lo que me incapacitaba a caminar un poco. Yo había visto diferentes doctores pero ninguno podía realmente ayudarme. La tarde que yo recibí mi sanidad todo el dolor dejó mis pies. Yo puedo ahora comer todo, lo que yo nunca había hecho en mi previa condición nerviosa. Yo he aumentado ocho kilos durante tres semanas desde que el grupo Branham estuvo en Port Elizabeth. Yo le doy a Dios gracias por lo que el ha hecho por mi y estaré contenta si ustedes oran que Dios me haga una luz que brille como yo se que debería, pero soy demasiado débil para hacerlo de mi misma. Los mejores deseos para ustedes.

D.M.P.

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Nuevo tímpano creado Me gustaría testificar que el Señor completamente me sanó. En 1932 yo tenía un problema de oído muy fuerte pero alabado sea Dios, cuando el Hno. Bosworth oró por mí, el Señor me dio un oído nuevo y ahora puedo oír perfectamente.

C. A. D. * * *

Libre de cáncer y desordenes femeninos Yo quiero aquí testificar de que Dios me sanó durante del Hno. Branham a Port Elizabeth el siete de noviembre de 1951. Yo había estado sufriendo de mis órganos femeninos por nueve años. Yo fui de un doctor a otro pero no había alivio. Al principio del año un crecimiento comenzó en mi cuello. El doctor me aconsejó que esto fuera quitado pero esto únicamente servía para lavar el asunto. Tres meses había sido removido, yo decidí ver a un especialista del cáncer, porque la costra y la quemazón allí estaba terrible. El doctor diagnóstico que yo tenía cáncer. El removió el cáncer, que era más grande que la mitad de una corona. Pero las glándulas aún no estaban afectadas.

Había una hinchazón en el lado izquierdo de mi cuello y el ardor era terrible. Yo siempre me sentía cansada y tenía un dolor de cabeza continuo. Sufrí por cuatro meses y eso empeoraba. En octubre primero consulté un especialista y El me aconsejó que yo me hiciera un tratamiento de radiación. Yo debería de haberme ido al hospital el veinticuatro de octubre pero decidí confiar en Dios por mi sanidad. Yo oré y creí que Dios oiría mi petición. Ese día de noviembre el primer servicio de esos que fueron hechos en Port Elizabeth. Yo estaba en una agonía terrible, pero fui a los servicios creyendo que Dios me sanaría. No se me fue dada ninguna tarjeta, pero esa voz suave dijo: "No es el hecho que Ud. tenga una tarjeta para que Ud. sea sanado." Entonces repentinamente yo como que vi al Señor Jesús colgado en la Cruz y me di cuenta de que no fue solamente por sus pecados sino también por nuestras enfermedades por la cual El murió.

Mientras el Hno. Branham oró por todos nosotros colectivamente, El de repente dijo: "Hay una madre aquí enfrente de mi. Y yo oré fervientemente: "Señor, deja que esa sea yo." El Hno. Branham continuo: "Es una madre sufriendo de cáncer y de sus órganos femeninos, sánala Señor."

Cuando El dijo "cáncer" fue como pensar de un cuchillo que estaba trabajando en esa hinchazón, y oré que Dios mismo hiciera la operación. Instantáneamente el dolor desapareció y todo ahí en ese lado se había ido.

Al regresar a casa esa noche comencé a vomitar objetos duros, y de repente me sentí muy bien. Esa mañana mi esposo y familiares estaban sorprendidos de ver como yo me miraba. Yo alabo a Dios y le doy a EL la gloria. Yo testifico a todos los que cruzan, algunos están felices conmigo, pero otros no me creen. También estoy agradecida a Dios por el milagro que El obró.

H. K.

* * * Un oído totalmente sordo por cuarenta y cinco años Yo perdí el oír de uno de mis oídos, como resultado de la explosión que aconteció cuando yo era un muchacho de diez años. Eso fue hacer cuarenta y cinco años y este oído ha sido totalmente sano.

Así como el Hno. Bosworth oró por ello, mi oído fue restaurado perfectamente. Alabado sea el Señor.

D.J.D.

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Ojos bizcos enderezados Algo maravilloso aconteció en nuestro hogar. Nuestra pequeña niña nativa de doce años que había estado en nuestro empleo durante los últimos meses fue sanada de la bizcosidad. Ella tenía los ojos tan bizcos que uno difícilmente podía notar que ella tenía ojos del todo. Sus ojos parecían mirar hacia su nariz y estaban medios escondidos en las esquinas. La gente la miraba cuando ella estaba presente en el cuarto y cuando ella salía decían: "¿No se sienten Uds. terriblemente desafortunados de tener una niña trabajando para ustedes? Yo me siento horrible cuando la miro." Nosotros mismos la defendíamos y la protegíamos diciendo que éramos nosotros muy malos si la hacíamos notar solo porque tenía los ojos cruzados. De hecho Dios nos había bendecido en muchas maneras desde que ella había venido a nuestro hogar.

Entonces cuando oímos que el Hno. Branham venía a Port Elizabeth. Se nos había dicho de las muchas sanidades maravillosas las cuales habían acontecido en sus servicios. Pensamos nosotros mismos: "Si el Hno. Branham puede orar por otras gentes y ellos son sanados a través de sus oraciones ¿porqué El no ora por los ojos de nuestra pequeña niña nativa?". Le dijimos a ella de su venida, y ella creyó que si ella tenía fe ella podía ser sanada. El domingo por la tarde temprano, ella fue al salón a donde los servicios estaban. Primero ella se puso muy desanimada cuando no fue escogida para ir a la línea de oración. Pero casi al fin del servicio, el Hno. Branham les dijo a todos aquellos que deseaban ser sanados que se pusieran de pie mientras El hacia una oración por todos ellos. Ella era una de los muchos que se pusieron de pié.

Ella fue a casa y estaba muy desanimada cuando se dio cuenta de que sus ojos aún estaban bizcos, pero ella decidió seguir creyendo a pesar de lo que ella viera.

Imagínese nuestro gran gozo cuando dos días después vimos que su ojo derecho estaba enderezado y perfecto y alabamos a Dios, dos días más tarde su otro ojo también fue enderezado y perfecto. ¡Alabado sea el Señor!. Antes ella miraba a las cosas y el mundo pareciera estar al revés, pero ahora ella lo puede ver perfectamente. Alabado sea el Señor.

D.G.

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Asma por quince años Estoy contento de enviarles mi testimonio y de como Jesús me sanó con gran poder de sanidad divina. Alabado sea el Señor.

Desde que yo regresé de la campaña de sanidad yo me sentí muy bien. Y nunca solía hacer algunos trabajos fuertes, los que tenían efectos en mi pecho. Yo tenía problemas del asma por quince años. Yo puedo hacer ahora cualquier trabajo sin miedo. Le doy gracias a Jesús por sanarme.

D.M.

* * * Sanado de ruptura Le doy gracias a Dios por sanarme. Una tarde del nueve de noviembre de 1951 mientras en Port Elizabeth Dios me sanó instantáneamente en uno de los servicios del Hno. Branham. Yo no fui llamado a que se orara por mi, pero el Hno. Branham dijo: Todo es posible a aquellos que creen." Yo creí que Dios podía sanarme y El lo hizo. Yo sufrí por ocho años después de una operación de apendicitis la cual más tarde se hizo una ruptura. Yo nunca podía poner en mis pies, ni aún agacharme, pero gracias a Dios que esa misma noche yo fui sanado. Yo puedo doblarme y hacer todo lo que yo quiera lo que no hice en ocho años. Yo le doy al Señor toda la alabanza.

A.J.R. * * *

Sanado de una hernia del tamaño de una pelota de fútbol Después que mi hijo nació en 1926, se me quedó una hernia del tamaño de una pelota de fútbol. Los doctores me habían operado pero no había habido éxito. La misma noche que el Hno. Branham apuntó a mi esposo y le dijo que había estado sufriendo, y que El estaba sano, El me apuntó a mi también. El Hno. Branham me dijo que me pusiera de pié. Y me dijo de la hernia, me dijo que también aceptara mi sanidad.

Bendito sea Dios! Inmediatamente la hernia dejó mi cuerpo y ya no hay más rastro de esta hernia que era del tamaño de una pelota de fútbol. Gracias a Dios porque EL sanó y tocó mi cuerpo.

M.G.

* * * Pulmón seco por treinta años y funciona normalmente Durante la Primera Guerra Mundial, yo fui gaseado en Flanders Field, y por más de treinta y cuatro años yo había usado únicamente un pulmón y el otro estaba completamente seco. Mi corazón también estaba en una mala condición. Los doctores me habían desahuciado sin esperanza y yo no podía vivir mucho tiempo.

En Noviembre 7 de 1951, fui al salón con gran expectación de que el Señor me sanaría. Cuando el Hno. Branham apuntó a mi esposa quien estaba sentada junto a mí, y dijo: "Usted está sanada." Yo dije: 'Señor, yo también; no me dejes detrás por favor Señor:" Entonces el Hno. Branham me dijo: "Póngase de pié." El me dijo lo que estaba mal conmigo diagnosticando mi condición perfectamente, y me dijo que yo estaba sano. Inmediatamente yo comencé a respirar más libremente y yo puedo alabar a Dios de que estoy completamente sanado y no ha habido rastro de los efectos del gas desde los servicios en Port Elisabeth.

F.G.

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Sordo por trece años Por trece años yo no podía oír del todo, pero yo alabo al Señor de que EL me sanó completamente. Yo puedo oír el más leve murmullo ahora. Alabado sea Dios por su toque maravilloso.

G.F.

* * * Dolores en la espalda y la matriz caída Quiero enviar mi gratitud por la sanidad la cual recibí en los servicios el jueves ocho, yo sufrí por años con dolores en mi espalda y de la matriz caída. Mientras estaba sentada en los servicios yo recibí Sanidad instantánea por lo cual yo le doy gracias a nuestro Padre Celestial .

E.C.H.

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Crecimiento en el Cerebro Yo soy feliz de poder testificar de lo que el Señor ha hecho por mi. Dos años atrás yo comencé a sufrir de un crecimiento en el cerebro. Durante 1950 yo estaba en el Hospital de Johannesburg tres veces a donde yo fui tratada por un doctor preeminente. El no podía hacer nada y me instruyó que regresara en 12 meses para ver cómo se había eso desarrollado. Todo lo que podía hacer entonces, fue recetarme un tratamiento de radio. Yo recibí únicamente un tratamiento, después los doctores declararon que ellos no podían hacer nada por mi. El crecimiento me causó considerable dolor y también dañó mi vista. Cuando una persona estaba ante mi yo solo podía discernir el rostro, pero nada mas.

La primera noche que yo estuve allí, yo tomé mi lugar en el área reservada para los enfermos. Yo creí y sabía que podía ser sanada. Después de que el Hno. Branham oró por cinco personas, él miró en mi dirección y me habló. En ese momento yo sentí algo sucediéndome y la oscuridad ante mis ojos se desvaneció. Cuando él me habló yo no estaba mirándolo, pero inmediatamente volteé mi rostro hacia él y pude verle y el dolor también había desaparecido. Son ahora tres días y no he experimentado ningún dolor y puedo ver perfectamente claro. Yo ahora vivo y duermo sin drogas y sé que son resultados de lo que El Señor ha hecho por mi. Yo nunca dejaré de agradecerle.

N.P.

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Nerviosismo y problemas de estómago Toda mi vida he estado sufriendo con nerviosismo y problemas de estómago. Dios fue bueno con mi esposa y conmigo al permitirnos llegar a la línea de oración. Cuando yo vine al Hno. Branham él dijo: "Ud. parcialmente está sordo, nervioso y sufre de un problema de estómago. Todo eso es sanado ahora." Una gran calma vino sobre mi y yo me he detenido de tomar las píldoras para mi estómago. Eso ha funcionado normalmente desde entonces. Mi oído está mejor también.

Yo siempre viví cerca de mi Creador, pero es maravilloso el pensar que El ha venido y me ha tocado. Yo no ceso de darle las gracias a Jesús por sanarme. Un amigo mío me prestó un libro llamado: "Cristo El Sanador." Y todo eso fue una sacudida para mi el saber que la muerte del Señor en la Cruz fue también para la sanidad en el cuerpo así como la salvación del alma.

A.L.

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La falda muy larga cuando fue liberada de un hígado muy grande

Yo había estado postrada en cama por cinco años y nueve meses. Mi corazón y mi hígado estaban muy grandes, el hígado por once pulgadas y media. Durante el servicio de la tarde yo le pedí al Señor que me sanara, y quietamente en mi corazón yo solo me mantuve creyendo. Cuando me levanté para irme a casa, yo sentí que mi falda caía sobre mis tobillos. Yo había tenido que marrarla junta así como podía no tan cerca al lado abierto cuando vine al servicio. Ahora fue tan de repente suelta de mi cintura que los alfileres también se cayeron. A ese tiempo yo fui a casa y no había ninguna hinchazón en absoluto. Yo alabo al Señor por mi sanidad.

H.R.

* * * Paciente en silla de ruedas, liberado de muchas enfermedades Yo fui sanado en la ciudad de Graham Stone el 13 de noviembre de 1951, después de sufrir de asma por quince años. Yo nunca olvidaré ese día de gozo y felicidad. Yo he gastado cientos de libras en doctores y medicinas. Y no me hizo ningún bien y eventualmente mi corazón se rindió. Mi doctor me sugirió algunas inyecciones para fortalecer los músculos de mi corazón, pero eso me ayudó muy poco.

Cuando oí que el Hno. Branham estaba viniendo a Graham Stone yo decidí que debería ir aquí y únicamente reunirme allí en toda la costa. Por quince días yo estuve en una cama contando los días y las horas. A ese tiempo yo estaba tan enfermo que yo pensé que moriría antes del día 13. Estaba tan débil que yo tuve que ser empujado a una silla de ruedas. Nosotros arribamos al salón a las 10 AM. Y permanecimos allí hasta las 11 PM.

El Hno. Branham vino muy quietamente a la plataforma como a las 9 AM. El oró por varias personas quienes vinieron a la plataforma y también algunos a la audiencia. Como a las 09:30, él apuntó con su dedo a mi y me dijo: "Ud. en esa silla de ruedas, con su asma, su corazón débil y muchas otras enfermedades, Ud. .está sanado." ¡Alabado sea Dios! Unicamente esos que han sufrido como yo lo he hecho pueden dibujar el gozo y la gratitud de mi corazón. Desde ese momento yo comencé a probar, a pesar de estar débil en mi cuerpo y piernas, yo caminé fuera del salón. Yo le doy a Dios gracias por su misericordia y liberación de mis sufrimientos, y le alabo por enviarme al Hno. Branham diez mil millas en respuesta a mis oraciones por sanidad. Esta noche yo fui a la cama y quité las almohadas dejando solamente tres. Usualmente yo tenía que tener al menos una docena. Yo tuve el dormir mas descansado y pacífico hasta las seis treinta de la siguiente mañana.

Las noticias se regaron de que yo había sido sanado en el servicio del Hno. Branham. Amigos míos vinieron a verme, el predicador vino a verme, pero él difícilmente podía creer el cambio que veía en mi, de una cara pálida, de un hombre moribundo en cama, ahora un hombre con una mejor complexión caminando alrededor. El doctor me hizo una visita de sorpresa, sintió mi pulso y dijo: "Bueno, que hombre tan diferente. Estoy complacido de encontrará su corazón en este buen estado." Otro doctor vino a verme. El me había atendido por tres años pero me había desahuciado a causa de mi corazón. El dijo: "que el asma lo había arruinado y que no había curación para mi." El tubo que escuchar acerca de mi sanidad y vino a preguntarme si yo había estado en "Sanador de Fe", yo le dije: "¡Alabado sea Dios!, yo estoy sano." El también me remarcó cuan bien yo me miraba.

Esa sanidad a afectado a mi familia y a mi mismo espiritualmente. Yo siempre dije que si tuviera mi salud mas mejor, yo podría hacer la obra de Dios. Ha sido un llamamiento para todos nosotros. Nosotros hemos estado en varios servicio para testificar de mi sanidad. P.E.H.

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Epilepsia por quince años Yo nunca puedo detener de alabar y dar gracias a Dios por la maravillosa sanidad, la cual yo recibí en el salón de Graham Stone en noviembre 13 de 1951. Yo recibí sanidad tanto espiritual como física. ¡Alabado sea el Señor!. No pasa un día sin que yo le diga a alguien de mi sanidad maravillosa y algunos de mis amigo desde entonces han estado en los servicios en East London y también han recibido sanidad. Mañana mi hermano y su pequeña hija saldrán de Johannesburg para ir a los servicio el día 5 de diciembre, así como ellos también quieren ser sanados, lo cual yo se que ellos serán si lo creen.

Yo había estado sufriendo de epilepsia por quince años. Yo había ido a especialistas. Y finalmente fui a Port Alfred para estar en la Costa, y nunca estuve tan bien sin pastillas que tenía que tomar regularmente. Yo siempre tuve el miedo que iba a caerme en el trabajo o en la calle. Lo que a menudo sucedía, y yo tenía miedo de ser dejada sola.

Hace como dos años antes de que el Hno. viniera a Graham Stone, comencé a sufrir con terribles dolores en la espalda de mi cabeza. Nada me podía ayudar y yo tenía miedo cada minuto de que yo fuera a desmayarme. Algo me mantuvo urgiéndome para yo ir a los servicios, lo cual yo hice. Mientras yo estaba sentada entre cientos de otros el Hno. Branham apuntó a mi y sentí como si un imán estuviera trayéndome, fue un maravilloso sentimiento y yo solo quería brincar y gritar, ¡Alabado el Señor! Yo supe al momento que yo fui sanada. Cuando el Hno. Branham dijo: "La dama con sombrero blanco-una sombra oscura viene sobre Ud.; Ud. está sufriendo de epilepsia" Así como yo sentí algo en mi cabeza y levanté mi mano el dijo: "¡Alabado sea el Señor! Ud. está sanada". ¡Oh! que sentimiento maravilloso. Yo podía ir y decirles a todos los que vieran, que creyeran y tuvieran Fe, y ellos también recibirían sanidad.

T.V.

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Asma por veinticuatro años Me gustaría alabar al Señor por Su maravilloso poder sanador lo cual aconteció en la campaña Branham en East London el 15 de noviembre. Yo he sufrido de asma por veinticuatro años desde la edad de tres. Pero yo alabo y le doy gracias al Señor de que EL no únicamente me sanó físicamente sino Espiritualmente también. Mi sanidad aconteció la primer noche de la visita del Hno. Branham. Mi fe estaba tan fortalecida que yo fui sano sin que el Hno. orara por mi. EL Espíritu del Señor estaba tan poderosamente entre nosotros que todos y yo teníamos que hacer lo que pidiéramos.

La última noche de la campaña del Hno. Branham yo le pedí al Señor que el Hno. Branham me dijera algo. EL lo hizo, El me dijo que yo he sufrido de asma y que el Señor me había sanado. Yo me regocijo ahora en el Señor y prometo servirle hasta el fin.

G.R.

* * * Cáncer desaparecido Hace como dieciséis años yo enfermé de varias enfermedades y un doctor fue llamado. Y después de examinarme me dijo que llamara al cirujano para un examen interno. El me examinó en su sanatorio y me dijo que yo tenía un crecimiento interno, el cual estaba quitándome mi fuerza y mi sangre no circulaba apropiadamente, y que yo tenía que tener una operación para removerme este crecimiento. El crecimiento eventualmente comenzó a extenderse, y por los últimos seis meses yo difícilmente podía sentarme, todo el tiempo los dolores más intensos pasaban de la parte baja a mi abdomen y a mi estructura de huesos, y de mi estructura de huesos a mi espalda. La segunda noche de la campaña del Hno. Branham en East London el 15 de noviembre de 1951, yo estaba sentado en una pequeña bahía orando para que yo pudiera obtener una tarjeta de oración. Cuando Billy Branham pasó y me dio una, y cuando los números fueron llamados, yo fui el segundo en la línea. Así como llegué a la plataforma el Hno. Branham me dijo: "Veo que Ud. es un cristiano, Ud. tiene un crecimiento produciendo células y está creciendo más grande. Es un cáncer. Algunos días Ud. tiene una oscura colgando sobre Ud., y Ud. se siente cargado. Ud. ha sido sanado de su cáncer." Inmediatamente cuando El dijo esto, yo tuve un sentimiento de que yo estuve sanado y cuando yo regresé a mi asiento yo sentí que mi crecimiento se había ido. Al llegar a casa, me examiné a mi mismo y alabé al Señor, el crecimiento había desaparecido.Yo tengo el mas maravilloso sentimiento espiritual, y yo me siento tan diferente hacia otra gente. Yo tengo un diferente criterio y no puedo detenerme sintiéndome muy agradecido al Señor Jesucristo por esta gran sanidad maravillosa.

E.M.

* * *

Reporte de un hombre moribundo y los resultados de creer en Dios por cuatro meses a pesar de los síntomas Me gustaría dar un testimonio de dos aquí en East London. El hombre estaba en un estado moribundo con tubos sobre todo su cuerpo. El Hno. Branham le dijo que había una negrura detrás de él, pero entonces él vio al Angel del Señor y le dijo a este hermano que estaba sanado. El inmediatamente se levantó, quitó los tubos fuera de su cuerpo y se fue a casa. ¡Aleluya! El ahora está en buena salud.

Una mujer a quien el Hno. Branham oró, se puso peor y peor pero ella confió en Dios y después de cuatro meses de terrible agonía se levantó una mañana liberada de la maldición del cáncer.

A.G.

* * *

Apilamiento interno y problemas femeninos Quiero darle gracias a Dios por su profeta, el Hno. William Branham, a visitar Sudáfrica para dar el mensaje de Sanidad Divina, y que él haya orado por mi.

Yo recibí mi sanidad en East London en la noche del 15 de noviembre de 1951. Yo había estado enferma desde el nacimiento de mi hijo, y estaba sufriendo muy malamente a veces. Yo me receté una vez cuando estaba muy enferma en dolor, pero yo fui curada únicamente por un momento y entonces sufrí más.

Después de la noche en que se oró por mi, yo gradualmente obtuve la seguridad de que había sido sanada por que la enfermedad no regresó ya nunca más. Esa misma noche el Hno. Branham me habló y me dijo: "Vaya a casa y sea sana, y no olvide su promesa a Dios de vivir toda su vida por El." La naturaleza de mi enfermedad era apilamiento interno y problemas femeninos. Ahora yo no tengo mas dolores ni más problemas con nada. Mi pastor y otros así como mi familia, están agradecidos por mi sanidad. También estoy contenta de testificar de que yo soy una Hija de Dios y quiero servirle a El toda mi vida, porque yo nunca podré encontrar un mejor y más verdadero amigo que Jesús, quien siempre entiende mi necesidad y mi ayuda a lo largo del camino rudo de la vida.

Yo testifiqué entre los amigos y a mi esposo, quien no es salvo, y que pueda Dios que únicamente un alma a través de mi testimonio pueda encontrar su camino al Calvario. Que Dios les bendiga. Que Dios le bendiga Hno. Branham.

M.C. * * *

Espalda deforme ahora normal Yo soy uno de los enfermos quien recibió sanidad a través de la obra de Jesucristo. Yo alabo al Señor de que EL lavó mis pecados. Yo recibí mi sanidad en la locación de East Bank. Eso fue el dieciocho de noviembre y yo había estado enferma por diecisiete años. Mi espalda estaba deforme desde que tenía tres años de edad pero ahora es normal. Cuando el Hno. Branham estaba orando por toda la gente, El les dijo que pudieran sus manos uno en la parte de su cuerpo que estaba afligida. Yo puse mis manos sobre mi espalda, durante la oración yo sentí algo atando mi espalda hacia atrás. Yo le pedí al hermano que estaba cerca de mi que mirara mi espalda.

EL estaba sorprendido cuando la tocó y me dijo que yo estaba sano. Mi espalda fue enderezada y aún lo hasta hoy. Yo fui instantáneamente sanado antes que el Hno. Branham cerrara su oración. Mi ministro, N. Bengu, estuvo muy complacido porque El había orado por mi muchas veces. La gente de mi iglesia se regocijó conmigo porque Jesús ha sido maravillosamente conmigo. Suyo fielmente.

E.M.

* * *

Sordo y otras enfermedades Cuando oí que el Hno. Branham venía a Sudáfrica, yo decidí que yo iría a East London y buscar por oración, porque yo estaba miserablemente enfermo y sordo. Yo no tuve la oportunidad de que el Hno. Branham orara por mi, pero aún así recibí mi sanidad. La primer noche que yo estuve allí algunas de las gentes yendo hacia el frente. Yo estaba sordo y no oía quien había sido llamado. Uno de los ministros me preguntó que era lo que yo quería o algo así. Le dije que yo estaba sordo y que no había oído lo que había dicho, le dije que escribiera lo que El decía. El me escribió y me dijo que mi número no había sido llamado y que yo debería de encontrar un lugar para sentarme. Imagínese mi tremendo desánimo. Yo realmente lloré cuando regresé a mi asiento. Cuando el Hno. Branham oró por los enfermos, yo también oré eficazmente de que Dios podía sanarme. Bueno, nada sucedió, pero yo sentí el toque Divino así como unos escalofríos cálidos pasaron por mi cuerpo y mi corazón latía rápidamente.

EL domingo por la mañana yo estaba realmente enfermo y yo había sufrido por siete años de los pulmones, artritis en mis piernas, y un problema en la bilis. Yo era miserable y le dije a mi familia que preferiría irme a casa y no tratar de entrar a la línea de oración. Mi hija me rogó que permaneciera hasta el lunes. Después de la comida yo noté algún ruido en mi oído, así que yo solo dije: "Gracias a Ti Dios, yo sé y creo que Tú estás sanándome." No les dije a mis hijos nada acerca de eso. En el camino al servicio yo oí a mi hija decirle a su hermana que si su madre tenía fe ella podía ser sanada. Yo le contesté y le dije que yo tenía fe y que yo fui sanado. Ellos estuvieron muy sorprendidos al oír que yo había oído su conversación. Yo dije: "Si, alabado sea Dios, yo soy sanado y oí lo que ustedes dijeron." Yo recibí mi sanidad instantáneamente pero yo recibí liberación del artritis y otras enfermedades gradualmente.

Ahora, gracias a Dios yo me siento perfectamente bien, mi pastor estuvo contento y alabó a Dios conmigo, que Dios haya sanado mi cuerpo, eso nos ha unido a todos más cerca al Señor. Gracias a Dios por el Hno. Branham y su ministerio.

M.M.N.

* * *

Epilepsia por cuatro años Mi niñita recibió sanidad en East London cuando William Branham oró por ella el dieciocho de noviembre. Ella había estado sufriendo de epilepsia por cuatro años. Nosotros la habíamos examinado por diferentes doctores. Dos quiroprácticos y también le habían dado tratamiento. Ninguno podía curar a la niña. En enero pasado mientras en Johannesburg ella tuvo tres ataques en tres horas. Llamamos a un doctor ese día y ella debería ir a una enfermería para observación. El doctor contactó a un especialista. Nosotros le sacamos rayos X lo cual mostraba que no había huesos rotos. Ella también tenía que tener otras pruebas en el Hospital General. Después de tres semanas ellos me dijeron que no tenía curación, nosotros deberíamos continuar dándole su medicina.

Leímos la historia de la vida del Hno. Branham antes de que El arribara a nuestra ciudad. Y estabamos seguros de que Dios curaría a nuestra hija a través del Hno. Branham. Estabamos muy ansiosos de verle. El domingo, el último servicio, entramos a la línea de oración. El Hno. Branham dijo: "Madre, ¿creerá Ud.?. Yo sé lo que está mal con su hija." Yo dije: "Yo--yo lo haré". EL dijo: "Ella tiene epilepsia." Yo levanté mi mano derecha y quería llorar. Y el Hno. Branham oró tan fervientemente. Mi niña y yo nos sentimos tan llenas de gratitud a Dios nuestro Padre y al Hno. Branham Su profeta. Entonces el Hno. Branham dijo: "Madre, ¿Ud. cree que su niña es sanada?". Yo dije: "Con todo mi corazón." Y entonces apretó mi mano y dijo: "Ella estará bien, váyase a casa y no se preocupe. Nosotros regresamos a nuestros asientos y oramos y le dimos gracias a Dios.

Yo me di cuenta durante la campaña del Hno. Branham que yo había estado orando equivocadamente. Yo siempre creía en Dios y en orar, pero yo estaba pidiéndole y rogándole y no había aceptado la Promesa dada por Dios así como había sido hecha. Esos maravillosos servicios nos enseñaron algo que nosotros nunca habíamos aprendido antes.

P.B.

* * *

Recobrado de tuberculosis Yo puedo difícilmente expresar por pluma y tinta este testimonio. Yo fui admitido en el hospital checar. Insolación el veinte de agosto por tuberculosis. Mi ministro me trajo la comunión al hospital. Yo le pedí si yo podía ir a su servicio. El alegremente acordó y dijo que deberíamos hacer más de la imposición de manos. El me dijo cómo El puso las manos en un niñito muy delgado y próximo a la muerte y el alma del niñito se recobró completamente de la tuberculosis. EL doctor me dio permiso y me deseó la mejor de las suertes.

Cuando Ud. Hno. Branham entró a la plataforma, yo oré tan duro que Ud. hiciera algo por nosotros los pacientes en camillas.

Yo tenía un sentimiento de que mis oraciones estaban haciéndole hacer algo. Entonces Ud. dijo: "Pongan sus manos, unos sobre otros". Eso lo hicimos alegremente y Ud. oró tan hermosamente y dijo: "Uds. pueden irse, están sanos" Yo sentí algo obrando a través de mi cuerpo como un alambre vivo. Yo tenía tal sentimiento tan pacífico y regresé al hospital alabando a Dios. Yo esperé a que me sacaran los rayos X, y el doctor me mostró que era un suceso. Yo podía ver la diferencia cuando los viejos rayos X y los nuevos fueron comparados. Yo alabo a Dios por esto. EL doctor dijo que yo podía irme a casa y reportarme con El de nuevo en dos meses.

S.S.K. * * *

Familiares salvos como resultado de la sanidad Yo no sé que decir, porque las palabra me fallan para encontrar algún lenguaje adecuado con el cual alabar a Dios.

Yo había sido un creyente nacido de nuevo por veinticinco años y Dios me había bendecido en muchas maneras. Por cinco años yo había sufrido de una dolencia interna debido a una lastimadura en el nacimiento. Esto se convirtió en algo crónico y mi sistema se tornó tan séptico y venenoso que el doctor me aconsejó que yo tuviera una operación. El partió para Inglaterra y yo fui a un hospital a donde yo fui operado al principio de 1950. La operación fue exitosa pero mi sistema estaba lleno de toxinas y de venenos.

Mientras estaba en el hospital yo experimenté un cambio peor el día nueve después de la operación. Yo eventualmente dejé el hospital y yo arribé a casa débil en mi cuerpo y de ninguna manera sano. Como un mes más tarde vino una parálisis de mis caderas para arriba incluyendo parte de mi pierna derecha. Yo tenía severas palpitaciones diariamente, algunas duraban una hora a la vez. Yo tuve dificultades en respirar y en comer y me volvía tan cansado que yo sentía que quería morir. Yo me quedé postrado en la cama por nueve meses adelgazando y debilitándome.

Después de dos semanas en esta condición y con dos doctores que no pudieron entender mi caso, yo comencé a buscar a Dios en oración eficaz. Yo sabía en mi alma que los limites de esos hombres era la oportunidad de Dios. Así que yo oré a Dios que me tomara. Yo oré por perdón, limpieza y sanidad y fe en la mejor manera que yo sabía como. Yo había leído el libro del Hno. Branham unas cuantas veces, y también estaba recibiendo su magazine de sanidad de Estados Unidos. Cuando todo había fallado, Dios en Su misericordia envió a una mujer nativa a quien yo no conozco y a quien no he visto desde entonces e inmediatamente comencé a enmendarme. Al siguiente día la parálisis se había ido y nunca ha retornado. Yo había recibido una sanidad parcial. En una condición muy débil yo fui escoltado por dos damas de regreso a Durban para un tratamiento eléctrico y un masaje. El tratamiento comenzó en octubre veinticuatro de 1950. Y yo duré hasta la segunda semana en abril de 1951, y fue dado por un reconocido masajista que vivíaen el camino Unvilo en Durban. EL me dijo que yo era uno de los peores casos que jamás había tratado para fibrosis. Este hombre vino a Puerto Shepton a verme cuando yo estaba más peor. Después de cinco a seis meses de tratamiento aquí yo comencé a aceptar y estaba listo para irme a casa. Como sea, yo continué teniendo severos dolores de cabeza y algunas palpitaciones, también el dolor de la fribrositis. Yo me preguntaba porqué Dios no me había dado completa sanidad.

En Durban viniendo bajo las poderosas enseñanzas del grupo Branham, el Espíritu me convenció de que no todo estaba bien en mi vida. Yo inmediatamente, humildemente pero alegremente rendí todo mi deseo al Señor, y el jueves noviembre veintidós de 1951 mientras estaba sentado en las gradas de la pista de carreras en Durban, yo sentí que la sanidad de Dios me tocó y supe que había sido sanado. Yo experimenté un sentimiento tibio y suave pasando a través de todo mi cuerpo y supe que esto era Dios dándome mi sanidad. Yo estoy sintiéndome bien y mejor ahora y estoy manejando nuestro carro de nuevo el cual no había tocado por dos años.

Todo mi corazón y mi alma están conmovidos hasta sus profundidades yo estoy lleno con un gran agradecimiento y pienso del amor y paciencia de Dios para un hombre pecador. Yo nunca más podré dudar de cualquier promesa de Dios. Que El me pueda desenvolver cada una de ellas: "Señor yo creo."

Durante la campaña de Branham, Dios me dio el gozo de ver a mis dos hermanos, a sus esposas e hijos siendo recibidos hacia la familia de Dios después de años de oración por ellos. ¡Aleluya!, ¡Alabado sea Dios por la salvación! ¡Alabado sea Dios por la sanidad!

A.D.C.J.

* * * Católico recibe liberación de diabetes y rigidez en las piernas Quiero agradecer al Señor porque El me ha sanado de mis enfermedades. Mientras asistía a uno de Sus servicios yo me senté y escuché porque yo quería recibir algo que Dios tenía para mi. Yo no soy protestante, yo fui criada como una católica. Pero Ud. nos aseguró que nosotros fuimos sanados por la fe y yo creí en Dios.

Yo sufría de dureza en mis rodillas y piernas por cinco años y yo había estado tomando insulina para la diabetes. Yo primero recibí indicaciones de que Dios estaba oyendo mi oración y honrando mi fe cuando la congregación se paró y cantó ese canto: "Parados en las promesas de Dios". Yo también me paré pero me sentí aturdida y se me cayeron mis lentes. Parecía, así como miro hacia atrás ahora que yo había estado en una coma mucho tiempo durante el servicio por la manera en que me sentía y yo no recuerdo nada de lo que sucedió. Y así como me levanté me fui a casa después del servicio y noté que toda la dureza de las piernas y las rodillas se había ido. Yo no necesitaba ya más el bastón. Yo fui a casa tan sacudida que olvidé todo acerca de mis diabetes.

A la siguiente mañana me hice una prueba y encontré que no había azúcar. No había necesidad de tomar insulina. Me hice la misma prueba varias veces durante el día sin ninguna huella de azúcar. Al siguiente día fui al doctor y El me dijo que El también había oído de otros reportes, pero que yo debería vigilar y continuarme haciendo las pruebas de diabetes. Alabado sea Dios, no hay rastro de diabetes en mi cuerpo y la dureza de mis rodillas con la cual yo sufría por muchos años también se ha ido. Gracias sean dadas a Dios, EL ha oído mi oración.

Señora B.

* * * Libre de problema del corazón Toda la gloria sea dada a Dios por sanarme del problema del corazón. Yo sentí el toque de la mano de sanidad de Dios así como nuestro querido Hno. Branham me pidió que me pusiera de pié así como el Angel me apuntó a El. Antes mis brazos y piernas y cuerpo se sentía atados. Ahora me siento libre.

L.E.H * * *

Sana de problema femenino Yo fui sanada en Durban el 22 de noviembre de 1951. Yo había estado enferma por un año, yo había estado con muchos doctores, y aún en un hospital por muchos días, pero eso no trajo ninguna mejoría en mi condición. Por la ayuda de nuestro Señor Jesús yo fui sanada. EL Hno. Branham me preguntó si yo le conocía. Le dije que no. Y el dijo que no me conocía, El dijo: "Dios le conoce." Entonces el Hno. Branham le dijo a la gente que a El le gustaría hablarme fuera del micrófono. Cada palabra que el Hno. Branham me habló fue la verdad. EL lo hizo con la ayuda del Señor. Tengo la seguridad que yo había sido sanada cuando salí de la plataforma. La sanidad fue instantánea. Yo sufría de desórdenes femeninos. Los efectos de mi sanidad me han guiado a una vida genuina cristiana.

S.C.

* * *

Sanada del cáncer "Saludos en el nombre de nuestro Señor Jesús. A Dios sea la gloria, porque grandes cosas EL ha hecho."

Es con gran gozo con el cual les escribo mi testimonio de sanidad de cáncer. Yo recibí mi sanidad en la salón de la ciudad de Durban el 21 de noviembre de 1951. Yo había tenido un problema de la matriz y por los últimos cuatro años había sido tratada por doctores y hospitales. Por los últimos dos años yo había estado muy enferma y había tenido cuatro operaciones y tres hemorragias violentas, a parte un número de otras hemorragias.

Hace como 7 meses los doctores me aconsejaron de hacerme otra operación para remover el cáncer. Ha pasado exactamente un año desde que sentí suspicacia de que tenía cáncer y le pregunté a los doctores en dos diferentes veces, y ellos me dijeron que eso era de lo que ellos temían.

Yo tuve la seguridad de mi seguridad la misma noche cuando el Hno. Branham reprendió los demonios de cáncer de mí. Yo sentí mi abdomen moviéndose hacia mi pecho dos veces y la tercera vez sentí algún viento saliendo fuera de mi boca. Entonces yo podía respirar libre nuevamente. EL Hno. Branham me dijo que yo estaba sufriendo de cáncer y que yo había tenido operaciones, y que yo era una madre sufrida. Todo lo que El me dijo fue verdad. Yo sentí un gran poder sobrenatural cerca de mí, y parecía estar en un semitrance. Mis amigos y familiares después me recordaron de algunas cosas que yo no oí. EL Hno. Branham también dijo que yo estaría enferma por 72 horas. Esa noche cuando fui a la cama tuve hemorragias. Después de 72 horas me detuve y he estado bien hasta este momento. Yo solía tener dolores terribles en mi matriz, atrás y adelante desde mi espinazo hasta mi cabeza. Los ataques a la cabeza eran migraña, y yo tenía que tener un par de anteojos que yo había usado por los últimos 10 meses. Pero me los quité desués de que salí del salón, y no los he tenido ya más. Y ya no he tenido más esos ataques crueles y locos. ¡Amén! Yo soy una criatura nueva.

Fui a una entrevista con mi doctor hace una semana, y El me dijo que yo había sido una mujer muy enferma hace unos cuantos meses y que ahora había sido un gran y definitivo cambio desde entonces. EL estaba muy contento por el cambio. Mis amigos y todos notaron un gran cambio en mi apariencia. Mi familia se está regocijando en el Señor. Mis vecinos están gratamente impresionados y están ansiosos esperando el retorno del pastor Branham. Gracias a Dios por los grandes servicios de avivamiento que Durban jamás ha conocido. F.H.G.

* * *

Problema desaparecido del espinazo.

Quiero alabar a Dios por estas maravillosas obras. Anoche en mi cuarto recibí sanidad de mi espalda. Yo había estado enferma por un largo tiempo con problemas del espinazo, desde mi nacimiento. Ahora yo alabo a Dios porque anoche sentí el poder de Dios abajo y arriba de mi espinazo. y desde entonces no tengo nada de dolor. Yo alabo a Dios por eso.

W.M. * * *

Liberación de úlceras y de un espíritu maligno Yo recibí mi sanidad en la pista de carreras de Greyville, Durban, el 22 de noviembre de 1951. Estuve enferma por los últimos dos años. Había ido al doctor por las últimas semanas, estuve en el hospital. Tengo la seguridad de que fui sana tan pronto como el Hno. Branham me tocó y me bendijo en el nombre de nuestro Señor Jesucristo. EL Hno. Branham me dijo que tenía úlceras y un espíritu maligno que me molestaba en la noche. EL me dijo que fuera a casa y comiera todo lo que quisiera. La sanidad fue instantánea.

Había sido hace un tiempo cuando de repente me di cuenta que no podía comer nada y cuando traté de forzarme para comer, me entró un dolor muy fuerte en el pecho y comencé a vomitar. Perdí 25 libras durante las primeras dos semanas, y otras 23. Yo no podía balancearme en mis piernas, y tenía que tomar leche. Yo la vomitaba.

Todos mis amigos y parientes dicen que el Señor Jesucristo contestó mis oraciones y me sanó y me dio una nueva vida a causa de mi fe en EL. Ellos no esperaban que yo viviera al verme tan seriamente enferma en el hospital. Yo fui sana en el nombre de nuestro Señor Jesucristo y no hay nada malo conmigo. Mi dolor y vómito se han ido. Viendo extrañas cosas en la noche, tales como cosas malignas, ahora todas se han desvanecido. Le doy al Señor Jesucristo las gracias por sanarme y darme una vida nueva.

B. R.

* * * Ahora puedo leer EL jueves pasado por la noche vine a los servicios en la pista de carreras en Durban. Necesitaba sanidad para mis ojos. Después del maravilloso servicio, cuando el Hno. Branham oró por todos nosotros, yo no me sentía ni un poco sanado; pero estaba convencido que debía de pararme en fe y confiar en que el Señor me había sanado.

EL viernes por la noche fui al servicio del salón de la ciudad, pero vine a casa sintiéndome muy bajo. Yo compré una fotografía del Hno. Branham el domingo como recuerdo, y mientras esperaba a que comenzara el servicio, me voltee a mirar en la descripción dentro de la hoja. Todavía no tenía mis lentes puestos y para mi sorpresa y gran gozo, descubrí que podía leer la impresión claramente. Seguí leyendo y leyendo, y cuando llegué a la réplica de la letra escrita verificando la autenticidad del negativo, vi que yo era capaz de leer hasta la impresión más pequeña. Teniendo gozo yo no quería detenerme de leer.

J.M.

* * *

Estómago nervioso por 21 años Yo he estado sufriendo por 21 años y últimamente mis nervios se rindieron. Mi estómago se puso tan débil y tan mal que no podía comer. EL 24 de noviembre en el salón de Durban, el Hno. Branham oró por mí e inmediatamente comencé a mejorar. Fui a casa y vi que podía comer todo sin que se devolviera. Ahora estoy perfectamente bien.

S. R.

* * *

Corazón malo por 27 años Yo recibí mi sanidad en Durban el 23 de noviembre de 1951. Por 27 años yo había tenido un corazón muy malo. Se estaba empeorando todo el tiempo, y finalmente mi doctor me dijo que no había más que pudiera hacer por mí. Yo no podía agacharme, estaba tan enfermo que me senté y oí el ministerio de William Branham. Yo quería morir. EL Hno. Branham escogió algunos de sus asientos y les habló. Finalmente El se volteó a mi "La dama de vestido blanco y negro," y dijo que el Angel estaba sobre de mi.

Usted ha sufrido a causa de su corazón, pero ahora es sanada. EL Hno. Branham dijo eso. Yo pude sentir el cambio venir sobre mi, me puse de pie y alabé al Señor. Estoy agradecida por la sanidad que el Señor me ha dado.

H. B. * * *

No necesito mas insulina Quiero alabar al Señor porque recibí mi sanidad durante el servicio en Durban. Por los últimos tres años he estado sufriendo con diabetes y he tenido que tomar 45 unidades por día. Yo acepté mi sanidad por fe cuando el Hno. Branham me apuntó y dijo: "Hermana, ¿Cree Ud. que yo soy un profeta de Dios? Vaya a casa y sea sana." Desde esa vez no tengo la necesidad de tomar insulina. Y consulté a mi doctor y é tampoco pudo encontrar alguna pista de azúcar. Yo alabo a Dios por lo que El ha hecho por mi.

L.L.

* * *

El doctor reporta corazón normal Tengo el placer de informales que me he recuperado completamente de un severo problema del corazón que tenía. Un mes después de que Ud. oró por mi, fui a mi doctor. El estaba sorprendido de mi grande ausencia del tratamiento médico. Le contesté que por la misericordia del Dios poderoso me estoy sintiendo mucho mejor.

Después de examinarme, el doctor me dijo que no solo estaba mejor, sino completamente sana. ¡Aleluya!

R.S.

* * * Oído sordo se torna normal Quiero testificar que mi oído derecho estuvo sordo por 6 años, hasta que fui sanado en Pretoria. Cuando el Hno. Bosworth dijo que la gente con un oído totalmente sordo y uno bueno podía venir adelante. Fui la tercer persona en pararme. Después de la oración el Hno. Bosworth habló a mi oído derecho y contó del uno al diez. El me preguntó si podía oír o no. Le dije: "Si." Entonces él me contó hasta cinco y pidió que repitiera los números. Hice esto. Todo el tiempo tuve que cerrar el oído bueno, lo mejor que podía. Estaba muy feliz, cuando regresé a casa fui al teléfono y le hablé a mi cuñado y a mi hermana para decirles que ahora podía oír. Escuché con el oído que había sido sordo.

M.J.S. de B. * * *

Dolor en el costado izquierdo Fue una bendición a mi alma haber podido asistir a la campaña de sanidad en Pretoria en Lady Selbourne el 2 de diciembre de 1951. Yo siempre había sufrido de un dolor en mi costado derecho desde diciembre de 1947. Yo he estado con doctores pero he encontrado alivio corto. El primero de mayo del año pasado, fui a rayos X, pero no hubo un diagnóstico satisfactorio.

El 2 de diciembre de 1951, en la tarde, cuando Ud. oró por los enfermos, yo sentí un terrible dolor en mi costado. Puse mi mano sobre el dolor cuando usted oró. Gracias a Dios, desde entonces no he sentido ese dolor en mi costado ya más. Alabado sea Dios. He podido hacer mi rutina diaria con facilidad. Indudablemente que Jesucristo es el mismo de ayer, hoy y por siempre. ¡Aleluya!

Llevé a mi hija de 12 años conmigo, ella sufría de estremecimientos después de un ejercicio extenso, pero gracias a Dios desde nuestro retorno ella va y hace los ejercicios con facilidad y duerme profundamente. Cómo deseamos que usted regrese pronto de nuevo.

W. G. * * *

Pérdida de corriente del corazón, nariz sangrante y dolor en la espalda Yo sufría con pérdida de corriente en el corazón, nariz sangrante muy frecuente, lo cual era muy difícil de detener y un dolor muy malo en mi espalda. Creo que fui sanado cuando el Hno. Branham oró por toda la gente al término del servicio el sábado por la noche. El domingo en la noche el Hno. Branham me habló y me dijo que yo había tenido pérdida de corriente del corazón y sufría de sangrado de la nariz. EL me dijo que yo era un miembro de la iglesia Presbiteriana. Todo lo que El me dijo era verdad. Desde los servicios nunca he tenido un sangrado de la nariz, ni un dolor en mi espalda. Alabado sea Dios. Eso tuvo un gran efecto sobre mi madre también.

M.C. * * *

Vista mala se hizo perfecta Hace 3 años mi única hija murió en su día de boda. Gracias a Dios, ella era salva. Ese evento afectó mi vista y yo no podía leer ni una sola palabra, ni aún en la luz del día, ni podía escribir una carta.

Ese domingo que nunca se me ha olvidado, en Johannesburg, cuando vi a los enfermos sanar en sus asientos, yo decidí que esta era mi oportunidad y dije: "Señor, ahora es el tiempo, yo tomo sanidad en Tu Palabra." Fui a dormir esa noche creyendo que algo iba a suceder.

Mientras estaba durmiendo sentí algo, como un estremecimiento ir a través de mis ojos y desperté con un grito de alabanza y victoria. A la siguiente mañana podía leer sin lentes. Nunca me los he puesto de nuevo, y hago todas mis lecturas, escrituras, y coso; y mis ojos están continuamente fortaleciéndose. ¡Le doy a Dios toda la gloria.!

J. H. G. * * *

Nada es difícil para Dios Hace dos semanas que el grupo del Hno. Branham partió de nuestro país, pero las bendiciones resultantes de los servicios se están acumulando diariamente. Y queremos darle las gracias a nuestro Señor Jesús, por enviar al grupo Branham a Sudáfrica. Nosotros estamos esperando por una visita de regreso del grupo.

Nunca antes la unión de Sudáfrica había sido tan estremecida en cuanto a la religión. Hay un nuevo despertamiento a la realidad de la religión de Dios.

En nuestra familia, nosotros aún diario le damos a Dios gracias que El envió al Hno. Branham a Sudáfrica, porque si El no hubiera venido, estoy seguro que mi padre no estuviera vivo hoy. El 24 de agosto de 1951, mi padre repentinamente se enfermó y entró a un estado de inconsciencia de la mente hasta el domingo. Durante esos 3 días todos los doctores locales fallaron en diagnosticar la enfermedad repentina de mi padre. Un especialista fue llamado y El dijo que los conductos de la bilis se habían quemado y que era necesario una operación de emergencia esa misma noche. Su vida colgaba de un hilito por los 4 días siguientes en que su sistema estaba muy débil.

La crisis finalmente pasó y en la segunda semana de septiembre finalmente se le permitió a mi padre regresar a casa. El progresó por una semana muy bien, nosotros estábamos muy felices, y entonces vino el desastre. De repente El se enfermó de nuevo, El corrió al hospital y debido al serio estado en que estaba los doctores decidieron no operar hasta el martes.

Su vida de nuevo estaba en un perfil, en una semana El tuvo 2 operaciones y el doctor le dijo a mi madre que El sólo viviría unos cuantos días. Aún así nosotros no nos desesperamos. Nos mantuvimos orando, las nubes eran oscuras y parecía no haber esperanza. Oramos eficazmente a Dios que El le diera al reverendo Branham una visión, para que así El pudiera orar por mi padre y El sería sanado.

El lunes por la noche el 8 de octubre, el doctor dijo que el fin había venido. Aún así lo llevamos al parque Maranatha, a la siguiente noche lo llevamos de nuevo. Cuando los hombres de las ambulancias lo llevaron en el tabernáculo El estaba sufriendo de una peritonitis aguda, El fue llevado como un moribundo.

A través del servicio los hijos de Dios estaban orando por El, porque El era un pastor reconocido. Sentimos que El recibiría su sanidad esa noche. "Sólo creed, todo es posible, sólo creed." Durante el servicio el Hno. Branham se volteó a la audiencia, sus ojos cayeron sobre mi padre y dijo: "Usted ha tenido una operación, dos operaciones, no, tres operaciones." Aleluya. Nosotros habíamos orado para que el Hno. Branham le hablara a mi padre, y Dios había contestado nuestra oración. El Hno Branham oró por mi padre y le dijo que se parara. EL lo hizo, la primera vez en cinco semanas. Con lágrimas corriendo sobre su rostro El estaba alabando a Dios. Esa noche Dios manifestó Su poder en señales maravillosas y muchos recibieron su sanidad.

Después del servicio mi padre caminó de regreso a la ambulancia sin ayuda. Alabado sea Dios. AL siguiente día El se sintió mucho mejor y no tuvo inyecciones para el dolor. Un día antes El había tenido 24 inyecciones para matar el dolor. AL siguiente sábado El vino a casa del hospital y El estaba progresando diariamente.

V. R. * * *

"Es una cosa buena dar gracias al Señor..." Salmo 92:1 Sí, querido lector, es bueno darle gracias al Señor. EL Señor ama el ser alabado. Esos testimonios que han leído, representan sólo una fracción pequeña de los miles que fueron sanados durante la campaña de Sudáfrica. como usted ha leído acerca de lo que Cristo ha hecho por otros, puede hacerlo por usted. Crea en Dios para su propia necesidad particular. Y recuerde que usted tiene un derecho como un hijo de Dios de reclamar la sanidad, la cual es suya por la virtud de la expiación. Nosotros estamos siempre contentos de recibir sus testimonios y quizá eso inspirará a otros a creer también en Dios. En Hechos 19:11-12, así como leemos: "Y hacía Dios singulares milagros por manos de Pablo; de tal manera que aún se llevaban sobre los enfermos los sudarios y los pañuelos de su cuerpo, y las enfermedades se iban de ellos, y los malos espíritus salían de ellos."

Todos aquellos que deseen una prenda para que ore el reverendo William Branham, de acuerdo a esas escrituras, puede obtener una al escribir a:

Rev. William Branham Box 325, Jeffersonville, Indiana. U. S. A.

VIDEOS EXITO DE LAS CONGREGACIONES EN AFRICA

Congregacion establecida en africa
El Mensaje de la Hora llego a Africa y el avivamiento se hizo presente, ahora el Sol camina de regreso a Israel. Gozemonos y alegremonos.




Porque Africa? Ultima visita del mensajero en 1965, "Mi ministerio en africa aun no a terminado.. Tengo algo en mi corazon que me jala alla... esa gente tiene algo.. quiero ir a mis amigos de color...(3:55)"




Videos de su paso por el africa





 

 

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Claudio arrau con algarrobos, esquina, Alerce Norte, Puerto Montt, Chile
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